martes, 27 de marzo de 2012

Poema: 'Manual de infracciones'


MANUAL DE INFRACCIONES
No lo hagas nunca:
corazón, alma.
Proscribe el papel en blanco.
¿No me dijiste que estaba lloviendo?

martes, 20 de marzo de 2012

Poema: 'El pompero'


EL POMPERO
Los dedos se alejan,
ya no tocan la palabra.
Rozan su silueta,
juegan con ella como
una pompa de jabón.
¿La veis cómo vuela?

Poema: 'La espera'



LA ESPERA
Te acercas.
No sé qué decir.
Quizá mañana.
¿Por qué no suenan los teléfonos?


jueves, 15 de marzo de 2012

Poema: 'Preámbulo'

PREÁMBULO
Harapos de oscuridad
que ocultan tu nombre,
estatuas bajo la impresión de los astros,
riscos donde se encrespa el retén
de la sangre astillada:
decidme la verdad como anuncia
la campanada su eco;
decidme la verdad sin el balcón
del poema y su ceniza.
Como charcos de ausencia
-un dosel de monedas y cajas de zapatos
en el lomo retorcido
de los días venideros-,
mis manos ya no son mis manos.
Repito: ¿dónde quedó el dibujo
de la transparente forma?,
¿es tu reflejo paloma sin cabeza
que aletea en un espacio sin aire?
Te pregunto, sin miedo,
bajo el sol de tus muslos:
¿cómo os llamáis si no os veo?,
¿cómo sentís mi boca torcida
si aún es de noche?
Y aún más: ¿por qué
en el centro mismo del poema
no hay palabra que me acerque a ti,
que me haga más de ti tan tuyo,
hasta que sobren los pronombres?

domingo, 11 de marzo de 2012

Segundo relato: 'La pistola'

Yo, señor, necesito dinero. Compréndame, en otra situación no me vería en la necesidad de pedir, pero a mí solo me educaron para ser un ladrón. El otro día estaba a punto de dar el golpe de mi vida, hubiera salido en las noticias –mi madre me decía, cuando era pequeño, que si no sales en las noticias no eres alguien importante-, y aquí me ve, robaron al que quería robar, y a eso no hay derecho. Compréndame, señor, era una pistola hermosa, de esas que salen en las películas, porque de nada sirve pensar que puedes atracar un banco y enseguida se te pone a discutir el de la ventanilla con el director de la sucursal: “Ése es un pobre hombre, nos quiere dar la lata y nada más”. Me toman a chanza, no soy un ladrón serio, y aquí me ve, vendiendo ejemplares de un periódico de mendigos; mi madre me dijo que si no salía en la tele no iba a ser más que un mendigo. Es dura esta vida de querer ser alguien importante, de despertarse por la mañana y pensar: “Jo, qué daría yo por salir después del hombre del tiempo”. Y la única manera de que esto sea así es robar. Pongamos un caso: eres el mejor haciendo tu trabajo, te crees bueno, muy bueno, pero luego te llega un recibo que no pagas, la pensión que debes pagar a tu exmujer, el niño que se ha gastado un dineral con el móvil. ¡Y así es imposible concentrarse! La gente solo te recordará si eres alguien malo; no, tampoco hace falta matar a nadie, basta con herirle en la pierna y al día siguiente serás un tío importante. “Mengano hiere en la pierna al director de una sucursal bancaria y a continuación pide un extracto de la cuenta”. ¡Vaya señorío, eso sí! O casarte con alguien con pedigrí, pero para eso hay que ser más ladrón que un ladrón, y por robar legalmente uno no va a la cárcel, solo sales en las fotografías de verano de las revistas, en vacaciones o cuando tienes el primer hijo.

sábado, 10 de marzo de 2012

Primer relato: 'Un día diferente'

No podía volver a casa. Lo sabía. Había tomado la determinación hacía tiempo, pero esta vez era seguro. Nada se lo impediría en esta ocasión. Ningún contratiempo, ni un remordimiento de última hora, ahora iba en serio. Había salido de la Universidad como un autómata, se dirigía al automóvil estacionado en el parking de profesores. Fue en ese momento, justo antes de sacarse las llaves del bolsillo e introducirlas en la cerradura. Un acto mimético en el que no hacía falta esperar nada. La mano se metía en el bolsillo, sacaba el manojo de metales que tintineaban cuando caminaba por los amplios pasillos de la facultad. A veces se equivocaba, la del portal no podía abrir la de su domicilio, no, de ninguna manera; la del departamento no podía servir para descender hasta la plaza de garaje de su edificio. Así eran las cosas. Justo en el momento en que el cierre automático de su flamante nuevo coche hacía un chasquido reconocible, se dio cuenta de que era un día distinto. Nada hacía presagiarlo. 

Imágenes de las presentaciones


El autor, en el centro, flanqueado por Margarita Tecedor, profesora de Lengua y Literatra, y José Luis Muñoz, editor de Bohodón Ediciones, durante la presentación de 'Algún día' en la Casa del Libro de la calle Hermosilla (Madrid) en noviembre de 2010.






El autor, durante la presentación de su obra en la Noche de los Libros (27-4-2011), en la librería Carrero.


El autor, acompañado por el catedrático de Lengua y Literatura Jesús Pastor en Segovia (mayo de 2011).




Durante un momento de la presentación, en Segovia.

Presentación de 'Algún día' en el IES Villa de Valdemoro (16-11-2010). Junto al autor, en primer término, Josu Baqué; al fondo, Pilar Sánchez y Vanessa Saborido, profesoras de Lengua Castellana y Literatura del Centro.







Vídeo completo de la presentación de 'La hija de la lluvia' en el IES Villa de Valdemoro (diciembre de 2011):






Mario Piedehierro, Ismael Alonso y Belén Pardo, durante la presentación de 'La hija de la lluvia' en Navas de Oro (Segovia) el 30-12-2011.

viernes, 9 de marzo de 2012

Reseñas de prensa de mis novelas


Reseñas de prensa sobre Algún día:

Revista Vivir Valdemoro (octubre de 2010).

Reseña sobre la presentación en La Casa del Libro en El adelantado de Segovia (16-11-2010).

Publicidad de la novela en la revista A vivir, del Teléfono de la Esperanza (diciembre de 2010).

Algún día, entre las novelas más vendidas de la librería Carrero, de Valdemoro (diciembre de 2010).

Elogiosa reseña de la periodista Mariola García sobre Algún día en Vivir Valdemoro (diciembre de 2010).

Crítica de Algún día en la revista Leer (número extra de Navidad, 2010).

Mención del libro en Paisajes desde el tren (enero de 2011).

Entrevista con el autor en Entre Pinto y Valdemoro (diciembre 2010-enero 2011).

Participación en el programa La Noche de los Libros en la librería Carrero (27-4-2011).

Información en Segoviaudaz sobre una de las presentaciones (16-5-2011).

Reseña de la novela en la revista Padres y maestros (febrero de 2012).



Reseñas de prensa sobre La hija de la lluvia:


Reseña en Paisajes desde el tren (enero de 2012).

Elogiosa crítica en Vivir Valdemoro (enero de 2012, pág. 18).

Noticia sobre la presentación de la novela en El adelantado de Segovia (3-1-2012).

Noticia sobre la presentación de la novela en El norte de Castilla (2-1-2012).

Libros publicados



Hasta el momento, he publicado dos novelas:

Algún día (Bohodón Ediciones, 2010).





































Para leer las primeras páginas de Algún día, pincha aquí.



La hija de la lluvia (Bohodón Ediciones, 2011).




































Para leer las primeras páginas de La hija de la lluvia, pincha aquí.

Acerca de mí

Mi nombre es Ismael Alonso (Fuente el Olmo de Íscar, Segovia, 1974) y soy profesor de Lengua Castellana y Literatura en un instituto madrileño (IES Villa de Valdemoro, Valdemoro) y periodista en extinción (he trabajado y colaborado a lo largo de un decenio en medios impresos como Diario 16, Cambio 16, El País o Paisajes desde el tren, entre otros). Mi producción literaria abarca, fundamentalmente, la narrativa y la poesía. Hasta el momento, he publicado las novelas Algún día (2010) y La hija de la lluvia (2011), ambas publicadas en Bohodón Ediciones.
A menudo, y sobre todo en mis clases de Lengua Castellana y Literatura, planteo a mis alumnos la temible pregunta: ¿para qué sirve la literatura? Vivimos en la sociedad de la utilidad, del materialismo. Toda pregunta debe tener una respuesta, nada debe dejarse al socaire de la improvisación. ¿Y qué pasa con lo intangible? Entonces, ¿para qué sirve la literatura?
A mí me gusta escribir, les digo; hasta saben que he publicado un par de novelas -muchos sienten la curiosidad del título, los menos; los más me miran como un bicho raro-. Pero profe, jopetas, no te salgas por la tangente. Una cosa es que tú tengas esas aficiones tan raras y otra que perdamos el tiempo delante de un libro.