miércoles, 30 de mayo de 2012

Poema: '¿Por qué escribo este poema?'

                                    
                             A Remedios Nieto, Reme

Me pregunto por qué me hago esta pregunta
y no otra.
Por ejemplo, si la respiración es tan necesaria para amar;
por ejemplo, si las palabras pueden evocar tu nombre
y cambiar la carne por un dado y llegar al centro mismo
del poema cuando ninguna explicación es posible.
Me pregunto si hay alguna respuesta cuando
las gafas solo reflejan las dioptrías de los sueños
y no el estado natural de las cosas.
Me pregunto por qué me hago esta pregunta,
y no otra, mientras regreso sobre mis pasos.
Me pregunto por qué escribo,
por qué, quizás, no sea feliz;
por qué, quizás, sea enteramente feliz.
Y en los matices veo la arruga del poema,
el sonido inaudible que, sin embargo,
dice mucho más que cualquier ladrido de perro
o sonido de silbato en una manifestación.
Me hago esta pregunta, y no otra,
porque no sé hacer nada,
y los que no hacemos nada no dejamos
de hacernos este tipo preguntas sin sentido.
Me pregunto por qué contemplo la vida
como si pasara ante la ventanilla de un tren
vetusto el paisaje que arde en verano.
Ajeno a la vida, pero tan dentro de ella
que hasta el canto de los grillos, por la noche,
no deja de sentirse en la lejanía como
la premonición de lo aún
no acontecido.
Me hago esta pregunta, y no otra,
cuando ya no me interesan
las respuestas.

4 comentarios:

  1. A Ismael Alonso (respuesta que no comentario)

    Tal vez, hoy deduzca
    mis presagios ilusorios;
    mis caminos de magnolias
    sobre hojas siempre
    verdes.
    Tal vez, tanta luz amarilla
    me duela
    sobre esta hierba mojada
    y la piedra.

    Remedios Nieto Lorca. Reme.

    Gracias por satisfacer de manera tan extraordinaria,tan tonta pregunta.
    Un abrazo.

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  2. Gracias a ti, Reme. Es un placer y un honor contar con tus comentarios. Un beso.

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  3. Enhorabuena al poeta y a la homenajeada, un abrazo para él y mil besos para ella de parte de Miguel A. González

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  4. Gracias, Miguel Ángel. Un placer -y un lujo- escuchar tus comentarios.

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