sábado, 17 de noviembre de 2012

Poema: 'Me leen las palabras'


Me leen las palabras,
me pellizcan inquietas,
nerviosas, tristes,
con los dedos mordidos,
aún insomnes;
me hacen,
me erigen en soledad,
me zarandean,
me leen del revés,
me dicen que soy un libro
malo, prescindible,
sin otro propósito
que emparejar adobes
pobremente dispuestos,
como un tiempo sin tino
y sin presente,
como una piedra caída
en el agua,
como una mano de niño
que solo quiere ser mano
de niño.

Me leen las palabras,
me pellizcan y se ríen de mí.
Me dicen que no es verdad
que yo escriba,
me dicen que no es verdad
que yo ame,
me dicen que no es verdad
que exista una verdad.

Me leen las palabras,
me leen todos los libros
que no he leído,
me lee la helada,
los signos en su cifra
ignota.
Caracol o promesa,
bajo los tomos aún dormidos,
no eres más que página
en blanco,
adarve de la ceguera,
xilófono que ha perdido el eco,
dos palabras que se leen
en su extrañeza,
conjuro y candil
apagado del misterio.

Me leen las palabras.
Por mucho que quieras escribir,
no lo olvides:
son ellas las que se lavan
las manos,
las que se miran en el espejo,
las que dan un beso a tus hijas,
a tu mujer, por la mañana;
quienes ahora las miran con pudor
cuando parece demasiado tarde
para dormir.

Te leen.
Una vez lo soñaste.
Clamor de espigas apagadas.

4 comentarios:

  1. Querido Ismael, vamos dejando en cada superficie un puñado de palabras que nos definen. me gusta este poema hecho de versos sencillos y de voces cotidianas, que dejan sitio a los sentimientos.
    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Gracias, José Luis. Un placer -y un lujo- contar con tus comentarios. Un abrazo.

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  2. Cuando te dicen que no es verdad
    que exista una verdad.
    No les hagas caso, mienten, algunas palabras no son sinceras.

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  3. Las palabras son capaces de ofrecernos las más altas satisfacciones y las miserias más profundas. Tienes razón, Ángel. Un abrazo poético y buen finde.

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