lunes, 21 de enero de 2013

Reseña de 'La hija de la lluvia', por José Luis Morante

El poeta y crítico José Luis Morante ha glosado las líneas fundamentales de La hija de la lluvia en su blog (http://puentesdepapel56.blogspot.com.es/). Solo me queda agradecer su atenta mirada y su apuesta firme por esta novela. La reseña (el enlace, aquí), la verdad, me ha emocionado. ¡Gracias, José Luis!



sábado, 12 de enero de 2013

Lecturas de poesía: 'La noche en blanco', de José Luis Morante


Llega a mis manos La noche en blanco, de José Luis Morante, Premio de Poesía Hermanos Argensola 2005. Morante (El Bohodón, Ávila, 1956), que actualmente ejerce la docencia en un instituto público de Rivas-Vaciamadrid, ha sido impulsor de varias revistas literarias, además de firmar un puñado de poemarios entre los que sobresalen Rotonda con estatuas, Población activa o Un país lejano. En su labor crítica, otra de las facetas que cuida con mimo, destacan sus ediciones antológicas de notorios poetas actuales como Joan Margarit o Luis García Montero, ambas en la colección Letras Hispánicas de Cátedra. Para entender mejor al poeta y al lector, su blog http://puentesdepapel56.blogspot.com.es/ es de obligada visita, una acogedora morada para todo amante de la literatura y, en especial, de la buena poesía. 


La noche en blanco es el territorio de la ausencia, cuando el yo poético se desentiende de todas sus máscaras para ahondar etiológicamente en la búsqueda de una identidad que rehúye todos los espejos. En este viaje a las raíces de la oscuridad, tránsito en el que se desmarca, a lo lejos, la luz del amanecer, la soledad se configura como un refugio, una fortaleza contra los fantasmas cotidianos que la asedian (En la torre central guardo vigilias. / Espero tu llegada. / En mí tendrás cobijo). La masa con la que se moldean los versos del poeta está preñada de una temporalidad evanescente, que rechaza la biografía del pasado, el “lastre” del dolor infantil, los “reproches” continuos de entonces, los amarres a la realidad se desatan (Retornamos deprisa / porque tu angustia quema). Esa identidad que construye el poeta, en desdoblado diálogo, se llena de paisajes conocidos (poemas Gredos, Hayedo), de referencias cercanas (la morada inexpugnable en la que parece haberse convertido su misma casa), homenajes explícitos (el dirigido a Fonollosa en el magnífico Resaca) y otros más velados (el cotidiano simbolismo de esa farmacia que aparece en el poema Tónico, una referencia a la poesía y sus dedos de nieve sanadores, en el que el poeta persigue la trascendencia, cuando no deja de ser una incorrecta floración de manchas / que busca galería y luz solar).

sábado, 5 de enero de 2013

Poema: 'Felicidad'


Hay que haber sufrido mucho
para poder escribir de la felicidad.
Me lo dijo una vez un cura de mi pueblo:
tomar la vida con unas tijeras
y hacerla trocitos y crear un collage.
Unos labios por aquí, unas fotografías
por allá, un papá, te quiero mucho,
porque juegas todos los días conmigo;
arrancar las alas a una mosca
y dejarla a merced del viento.
Es cruel la felicidad.
Si sufres, es porque quieres;
si lees este poema, es porque quieres.
Puedes coger las tijeras,
recuerdas su sabor,
el perfume dorado del recuerdo,
la gasa del atardecer.
Cuando todo el mundo parece feliz,
tú solo quieres escribir de la felicidad.
Su raíz es amarga, como todo lo que
sustenta un poema.
Pero soy feliz con aquella memoria
hurtada al arisco frío del norte.
He visto a los Reyes Magos.
Mis hijas están en la cama.
Y –perdónenme- soy feliz.