domingo, 22 de octubre de 2017

Poema: 'El piano'



Sus dedos diminutos
buscan la nota,
se deslizan sobre la anchura
del teclado.
Antes del sonido,
el aire vibra en la espera,
aliento que contiene
su respiración
en la inminente maravilla.
La mano descansa
en apenas un roce,
a punto de quebrar
el cristal y la luz.
Arañazo o sombra,
vibra el aire
como lo hace este silencio:
alma o canto,
loa o metal,
aura o camino,
reflejo o arista
del primer temblor.
Sus dedos diminutos
buscan la nota:
lágrima, rasgadura,
afluente:
junto a mí,
fuera de mí,
lo que soy,
extrañeza 
en lo que aún respira.

Poema: 'El error y la llama'


Toda llama o nombre
es un error en la penumbra.
Lees sus labios
como ceniza caída
en los arriates secos;
escribes su cuerpo
e ignoras las líneas
y los signos de puntuación,
las mayúsculas en los márgenes
del punto y aparte:
todo tú papel en blanco,
voz que se derrumba
en la sima del significado.
Me compraste unos zapatos
para caminar juntos:
mis pies desnudos sobre tus pies,
mis hombros desnudos
bajo el frío de la llama.
Enciendes la luz y vuelves
a la oscuridad del error:
amarte y pensar en la despedida.
Porque las sombras,
cuando trazan en silencio
los caminos del olvido,
también se equivocan.

domingo, 15 de octubre de 2017

Poema: 'Bajarás al río como aquel día'

Fuente: Pixabay


Bajarás al río como aquel día,
repetirás tus pasos
como si fueran de otro,
serás lo que no ves,
serás lo que levantas
como palabra perdida,
absurda victoria
de lo efímero:
ramas secas,
piedras que vuelan
desde tu mano
sobre el espejo del agua,
guijarros que hieren
tus pies, profundidad
ignota de lo certero.
Búsqueda y emoción,
transcurso en su desvivirse
en erosión de cumbres.
Sé llanura, sé lo que no ves
y ya no es futuro:
el canto de la alondra
o el vuelo del alimoche
que sostienen sus alas
sin esfuerzo.
Sé lo que acontece
sin entender,
sé tiempo,
tiempo fértil
de la cosecha
antes del pedrisco.
Sed en tu mano,
apenas la voz ciega
que fuiste y conjura
las sombras.

sábado, 7 de octubre de 2017

Poema: 'Un hombre solo'

Fuente: Pixabay

Un hombre solo
asciende a su verdad
y corona de cálidos
abrazos lo que fue
multitud, hojarasca,
extravío, agua detenida.
Un hombre solo
se mira en el espejo
y extraña la quietud
del aire y las piedras
arrojadas al río
y aquella noche
en que el amor se parecía
al amor,
antes de darle nombre.
Un hombre solo
se escucha más allá
del ruido,
se reconoce en la tempestad
que fue sueño o pobreza,
camina con el rumbo
cierto de lo que no conoce:
el hombre y su sombra,
la espera de la luz
sobre el cristal
de este día de otoño,
fragor de entraña
que maravilla.
Con las manos abiertas,
sin deseo de aprehender,
un hombre solo
que se reconoce
en la multitud
de las máscaras.

lunes, 2 de octubre de 2017

Poema: 'Ruido'

Fuente: Pixabay

Levantan la voz,
cultivan la verdad
con el rigor del grito,
enarbolan consignas
que hieren la piel,
la arrancan,
derraman su sangre.
Los veo a todos,
sí, los veo:
y no me reconozco.
Los veo alcanzar
su orgullo,
borrar lamentos,
arrojar escombros
sobre mis labios.
Me veo a un lado
con la boca cerrada,
la delgada frontera
de lo que fue mi hogar:
un amanecer,
un libro herido,
un abrazo,
el viento que agita
las cuadernas
de la tarde.
Levantemos el silencio,
seamos duda o esperanza,
al margen de la turba
que embiste.
Decir para no decir nada.
Nadar en tu voz
y en mi nada.
Lo que queda después
del naufragio.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Poema: 'La razón'

Fuente: Pixabay

Lo que mejor de todo
es no tener la razón:
monumentos enormes,
lápidas conmemorativas,
apéndices gloriosos
en libros lujosamente
ilustrados;
palabras altas y vacías,
armas que portan
como bandera
no una verdad,
sino la verdad;
no una ilusión,
sino la fría certeza
del paraíso obligatorio.

Por mucho que te digan,
no lo olvides:
no tienes la razón.
Puede ser, quizá,
que la tuya sea la mía,
pero jamás la nuestra.
No lo olvides:
el hombre es uno,
y a veces todos pueden
ser uno en el dolor,
pero jamás caterva de gritos,
borradas facciones
en la multitud
con los labios cerrados.
Tener razón para no imponer
la razón de los hombres
y regresar al hombre.
Esa es, en la inmensidad
de la derrota,
mi única razón.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Poema: 'Rutina'

Fuente: Pixabay

Hoy la rutina me saluda
con su rostro borrado
y la respiración agitada:
algunos papeles sobrevuelan
lo que mañana será olvido,
trazos ajenos evalúan
lo que ya no sé,
escorzo o vacío
que anida en la memoria.
Hoy, los mismos pasos que ayer,
igual certeza de lo ignoto,
el hombre que abraza al hombre
y lo atiende como la altura
su caída.
Hoy, igual que ayer,
ya no entiendo el futuro
sin esa repetición
de días iguales.
Tú y tú, idénticos, leves;
aura sin números,
lejanía que ahonda
lo que es y se quiebra
en témpano o camino:
del cuerpo a la palabra,
de la palabra al amor,
del amor a la noche oscura.
Ayer, como hoy,
solo el tiempo que transcurre
entre la voz y su eco.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Poema: 'Derecho a decidir'

Pixabay

Decido sobre mis calcetines,
la tostada del desayuno,
la quietud de la tarde,
el horno encendido,
la carta del banco.
Decido.
Los exámenes por corregir,
los asuntos pendientes,
el matiz de la luz
sobre el folio en blanco,
Decido.
El estío y su atuendo,
el correo sin remitente.
Decido, sin saberlo,
que el azar es alianza
y engaño,
justificación última
del cobarde.
Decido mi retórica
del no decir,
esperar el próximo otoño,
surcar un mar navegable
donde solo se otean
horizontes amigos
y unos pocos rostros
por toda patria.
Decido así,
sin pretensiones:
no hay grito o ingenio,
no hay metáfora ni libertad
que acometa el futuro
con el orgullo del perdedor.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Poema: 'La señal'

Fuente: Pixabay

Aún, al final de la tarde,
queda un leve rastro:
primero agua, luego húmeda espera,
después el surco de la sed,
por último polvo, nada.
En la lejanía del pinar,
asomándose a un otero,
avezados descubridores,
manos secas y uñas gastadas,
huríes de la vida
dentro de la muerte.
Sus dedos arañan el tiempo:
retroceden hasta el guijarro,
se detienen en lo que fue carne
y arteria, auscultan el polvo
y la nada.
Queda una pequeña señal
del milagro:
estación, energía, afán.
Enterrados en la tierra,
sus dedos buscan el origen,
el temblor del ala
y la improbable certidumbre
de la esencia.
Entended la señal:
el fuego ha venido
para liberarnos.

Poema: 'Bailemos'

Fuente: Pixabay

No es movimiento
lo que nos sustenta:
surco de agua o rastrojo,
alta esfera o música silente,
abandono o estupor.
Todo gira sobre
su misma quietud:
el sudor y el cuerpo inclinado,
estampa de la tarde
sobre el despojo de hortalizas.
Bailemos.
Y que la verdad sea esto:
lo que es y se queda
en constante acontecer
de servidumbre.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Poema: 'Solo soy'

Fuente: Pixabay

Cerca del horizonte,
en la distancia justa
que alcanzan mis manos,
en la ceguera dulce
de la estrella distante,
solo soy ese cristal que tocan
los dedos rosados de la memoria;
solo soy esa certeza
de cercanía que quiere ser aire;
solo soy la madera cuarteada
y el marco estrecho de la tarde;
solo soy la ilusión de hojas secas
en la vida que permanece,
solo soy el jardín y los pasos
que me llevan a este asiento
y a este poema.
Solo soy porque canto.
Solo soy canto.
Solo soy.
Solo.

lunes, 3 de julio de 2017

Poema: 'Bajo la grieta'

Fuente: Pixabay

Bajo la grieta
la primera luz,
asombro y barbecho.
Ayer o mañana,
qué mismo da,
desconocerte
en la extrañeza.
La misma cicatriz
en la tarde:
tomillo y orégano,
claridad y rasguño,
cuerda vibrante,
temblor.

Bajo la grieta
voces antiguas
confundidas
con el agua,
manos firmes
sobre el azadón,
sudor en la frente,
cansancio,
hierba seca,
manantial escondido:
amor,
simple amor.

Bajo la grieta,
la misma sed
de la grieta,
como águila
que levanta el vuelo
hasta el confín
de su misma hendidura.

martes, 16 de mayo de 2017

Poema: 'En el camino'

Fuente: Pixabay



A Beatriz Sanz López


En el camino olvidas una sandalia,
el reloj, las tijeras,
estrellas azules sobre el papel.
En el camino miras atrás,
rellenas formularios,
pides un crédito en septiembre,
despides el vuelo de la alondra.
En el camino algunas palabras,
pocos recuerdos,
muchos poemas,
bastantes afectos,
demasiadas líneas en el horizonte,
algunos rombos dibujados
sobre la arena.
En el camino somos y estamos,
porque ser y estar es una manera
de reír bajo el aguacero,
de alquilar la tarde a la entereza,
de vivir incapaz en la derrota.
Porque no hay otro camino antes,
créeme, que desandar el camino.

lunes, 15 de mayo de 2017

Poema: 'En esta ribera'

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El poeta segoviano Chema Rubio Velasco.
A la memoria de Chema Rubio Velasco, poeta.
Si ayer fuimos mañana,
si hoy somos futureándonos
en la estancia vacía de la amistad,
junto al candil del día confundido
con la noche,
desnortados por quererte y desquererte,
abrazarte y desabrazarte,
vivir en tu aliento desalentados,
alentándonos, en el desaliento.

Dónde queda la resina en nuestra lengua;
dónde queda, amigo, lo que permanece;
dónde asciende, amigo, tu voz enlazada,
ya poema en los altos andamios de las flores,
ya poema como el poeta quiso: sin dolor,
sin esperanza, sin llenarse las manos
de luz como quien cambia un billete
de diez por dos de cinco.

Sé que te escribo porque ayer, y hoy,
y mañana serán aquel tiempo que aúna
las sombras buscándote
en desazón de campanas vírgenes
y estatuas que ocultan sus senos.
Abrazado a la tierra, cierzo perdido
en el pinar, Eresma de ida y vuelta,
alisos en el aire conmovido,
regresas, amigo, al poema:
hombro a hombro, hombre a hombre,
al todo de lo que nada te es ajeno.

viernes, 14 de abril de 2017

Poema: 'Manual de autoayuda'

Banco de imágenes Pixabay / SplitShire

Nunca olvides que ser tú mismo
equivale a desconocerte:
ni siquiera sabes los pasos
que darás mañana.
Por eso, desconfía de tu voluntad
tanto como de estos versos:
no dejes de caminar,
nunca olvides que no hay error
que no aprenda de la tristeza,
ni alegría que no se asiente
en el miedo a perder la alegría.

La identidad

Banco de imágenes Pixabay


Un relámpago detiene tu paso:
¿eres lo que eres?
Sigues buscando en las montañas
más altas,
en las riberas más frescas,
en la arena más fina
de la última playa;
en los bares cerrados
de la mañana,
en los faros dormidos
de la noche;
en los ríos
y sus afluentes,
en el Prado y sus salas,
en las librerías de viejo
-y de nuevo-.
Sigues buscando.
Y respiras muy fuerte
fuera de ti.

Poema: 'El último viaje'

Claustro románico de San Juan de la Peña.

Regresas del último viaje
con el corazón agradecido
de hermosos paisajes,
nieve en las cumbres,
pequeñas iglesias románicas,
una espléndida pradera
junto a la ciudadela de Jaca,
la oscuridad de la catedral,
los sillares primeros
sobre la adusta roca
en San Juan de la Peña,
el monasterio antiguo
y el monasterio nuevo,
tu alma grabada en el monte Oroel.
Enumeras otros espacios:
el valle de Hecho,
el valle de Ansó,
un pueblo abandonado
en el valle de Tena,
las aguas puras del Gállego,
las vistas desde un mirador
en Hoz de Jaca,
las cascadas durante el paseo
de Ordesa y Monte Perdido,
la lejanía que asombra
el perfil del cielo claro.
Todo esto y nada,
¿no es lo mismo?
Miras tus manos para no olvidar:
¿qué quedarán de estos apuntes
dentro de unos meses?
¿Reconocerás dónde se tomó
cada fotografía?
¿En qué momento el nombre,
un alto en la ruta,
la claridad esquiva
en una iglesia de Sobrarbe,
volverán a ser luz
y maravilla?
Regresas del último viaje
porque eres lo que eres:
un alto en el camino,
las curvas de la carretera,
la soledad del tiempo,
el aire convertido en flor
y presagio,
esta luz que te confunde
con el agua, con la nieve,
con el río,
con las praderas verdes
y con la roca seca.
Luz y ceguera al mismo tiempo,
acontecer y estancia vacía.
Dime, después de todo,
qué poco necesita el horizonte
para ser plenitud.

jueves, 30 de marzo de 2017

Poema: 'Noche de abril'

Aún pende del labio
la grieta,
agua de la penúltima sombra.
Decir lo que no significa
sino amplitud, horizonte,
esta luz que no es tu luz,
pureza sin mácula
en los cuerpos cansados.
Aún pende del labio
el nombre que cae,
la sílaba oscura
que compite en silencio
con el ser y su nada.
Como el molinero
que muele el mismo grano,
tu palabra, nuestra palabra:
la misma y siempre ajena,
intuición del enigma,
lucerna en la noche de abril.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Poema: 'Hoy'


A Sonia García Méndez


Hoy voy a cantarte
sin esperar la alegría.
Hoy voy a cantarte
con mis manos sucias,
con la esperanza cierta
de los días azules
y de los días grises
que evocan los días azules.

Hoy es ayer y es mañana
y es nada, la raíz de todo.
Hoy es tu cuerpo tendido al aire,
hoy vives dentro
de lo que no tiene límite:
atisbo, metal, sangre,
forma incompleta
del ser y su espejo.

Hoy, después de todo,
no es más que hoy:
la lista de la compra,
los abrazos perdidos,
la guitarra en su funda,
el cuaderno en su cajón,
las tijeras y los adioses,
los abrazos,
otra vez los abrazos,
dentro de los mismos abrazos.
El coro infantil
que inunda el alma de gozo,
este momento en el que no eres tú
porque, acaso, seas más tú
en el canto.

Hoy eres porque somos,
hoy eres mañana
porque fuiste.
Hoy.
Ser en el tiempo:
verdad y belleza
bajo el perfil de la última nota.

domingo, 12 de marzo de 2017

Poema: '¿Por qué la luz?'


¿Por qué la luz?
¿Por qué ese almendro
y su flor reciente
en lo alto de la colina?
¿Por qué, oculto en el rincón
oscuro de la edad,
afloran notas olvidadas,
anhelos pretéritos,
cuadernos húmedos
de imprecisa letra?
¿Por qué la luz?
¿Por qué nombras
lo que no es
y se eleva en palabra,
en puro acero,
en deleite de roca
en su naciente grieta,
en agua que rompe su cauce
para ser de nuevo estío;
amante arena en las manos,
cuerpo y labio,
azogue y transparencia,
ya rama desgajada de abril.
¿Por qué la luz 
si solo eres su anhelo,
su búsqueda,
su límite dulce?
¿Por qué eres
cuando llegas?
¿A través de qué camino
regresar a ti?
Dime, silencio:
¿por qué?

sábado, 4 de marzo de 2017

Breve apunte de tu ausencia


A Lirio Sáez Crespo

Si naciste de la muerte
y soñaste con la vida,
si vuelves a la vida
con la muerte adentro:
escarcha y alondra,
dintel y primavera;
los ojos del agua,
el roce del agua,
tus pies en el agua,
el amor en el agua;
los “te quiero” en el agua,
aquella vez en el agua,
tu piel larguísima en el agua.

Si vida y muerte
son solo muerte y vida,
si a la vida gritas sí,
y no a la muerte
que asciende 
en plenitud de vida.
El agua no piensa en la muerte,
la luz no alumbra la vida
porque desconoce
lo que vive en la muerte.
Te llamo desde la muerte
y tu nombre es pura vida,
ajeno desde la vida,
amante desde la muerte.
Tu recuerdo: ¿es vida
o es muerte?

Si naciste en la vida
para volver a la muerte,
para ser pura vida,
para ser dulce muerte:
presagio, tu abrigo,
la copa vacía,
mi alma llena de ti,
los zapatos llenos de ti,
el aire lleno de ti;
ausencia de ti,
habitante de ti,
viajero de ti,
signo de ti.
Ser.
Contigo.
Sin mí.

martes, 28 de febrero de 2017

Poema: 'Antes del nombre'


Nombras lo profundo del aire
y tu piel se esconde tras la certeza.
Déjame abrazarte otra lluvia,
déjame buscarte mi voz
en el eco de lo que fue
y es centro impreciso de ti,
lucerna en la tempestad,
curso detenido en su ascenso,
tiempo más allá del tiempo
que coronan los labios,
camino que vive en su transcurso,
hora exacta del ahora
que dilata su espera
en la penumbra de los sentidos.
Nombras lo que te llama
sin tú saber ser:
la esperanza del campo vacío,
el grano seco y su esencia,
el rumor de la tarde,
primera sombra enlazada
a la altura de la noche.
En lo profundo del aire,
tú y tú confundidos
en húmeda ala.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Poema: 'De par en par'


Como la voz que olvidó
la ternura y su abandono,
has cerrado la puerta de casa,
has abierto las ventanas del poema;
te has hecho lejanía
y tacto sin relieve,
memoria antigua,
lo profundo del aire.
Esperas con la puerta cerrada,
con las ventanas de par en par,
con el hilo oscuro de la luz
que decanta el silencio
y lo eleva, y te transforma,
y te colma de paciente maravilla.
Tu boca en el cristal,
tu boca en este atardecer
sin decir lo que ama:
la arena y las palabras,
las horas caídas;
el humo y las tachaduras,
el espejo y su otredad.
Amor muy dentro del simple roce.
De par en par,
con el cuerpo abierto
a la nieve del primer día.

lunes, 30 de enero de 2017

Poema: 'De ti a ti mismo'

De ti a ti mismo,
ninguna otra es nuestra luz.
Desconocerte
en el centro detenido,
en la nube vaporosa,
en la palabra ya silencio puro.
Rompes nuestros nombres,
elevada raíz del asombro:
de ti a ti mismo
lo que no dijiste,
lo que latía detrás
de las hojas secas,
lo que era simple ansia
de ser,
ya ajeno,
pura certidumbre.

Poema: 'Escucha el tiempo'

Autor: Wolfgang Claussen

Escucha el tiempo.
La lluvia que acontece
sobre la piel agradecida,
apenas toca la piedra,
acaricia los labios fríos.
Escucha el tiempo.
Contempla esta belleza
que no es tuya:
lo que perdura en la noche
del poema,
lo que ama el cuerpo
en su sombra,
lo que persigue el pájaro cantor
en su delicia.
Escucha el tiempo.
Mira con tus ojos
que no son los míos,
bebe con esa boca
que es de otro,
toca la luz ya amanecida.
Escucha el tiempo.
Escúchalo, dentro
de lo nuestro,
dentro de lo otro
que eres tú.
Dentro.
Dentro del tiempo mismo.

martes, 24 de enero de 2017

Poema: 'Breve definición de la poesía'


                    A mis alumnos de 2º de Bachillerato

Quizás, después de la pregunta,
este misterio sin resolver:
cuánto dice lo no dicho,
qué esquirla de tiempo 
podemos conjurar,
por qué si no te nombro no soy,
qué miras en el agua detenida,
dónde la sed y el naufragio,
cuándo el adjetivo y su sombra,
cómo olvidar si la piel yace
confundida con la luz.

Quizás, después de tu pregunta
-qué diapasón de estrella,
qué fulgor de la sangre que redime,
por qué entender, sin entender nada-,
nunca sepas la respuesta
en los labios caídos de la noche,
en las banderas humeantes
de los símbolos necesarios.

Porque somos, queridos amigos
-creedme sin palabras,
creedme sin vuestra voz ni mis manos-,
esperada ofrenda
del mismo enigma.

miércoles, 18 de enero de 2017

Poema: 'Invierno'


Quizás lo mejor sea
olvidar que eres
liviana sombra
a merced del viento;
darte la mano,
una madrugada cualquiera,
y hacer acopio de afectos,
páginas rotas,
camisas limpias, ojos zurcidos
en temprana pesadumbre
sin luz.
El invierno dentro de ti:
lo desnudo no puede ser
sino huella,
resquicio, dintel,
trenes solitarios en la noche;
abrigo y silencio,
roca que no es más que roca
cuando prometía ser ardor,
esfera, trayectoria, sed, ruina.

domingo, 15 de enero de 2017

Poema: 'Lo evidente'


Cantas lo que fue,
olvidas lo que eres,
añoras lo que será.
¿Qué sujetan mis manos
entre las aristas del frío?

Poema: 'Fuiste'


Quizás el hombre te diga algún día:
fuiste.
Pureza, loza recién limpia,
paseo al amanecer del tiempo,
luz tenue del frío.
Quizás algún día, ahora mismo,
las palabras sean más que palabras,
el dolor sea algo más que alegría,
las calles se asombren
del paso solitario,
del viento que revuelve papeles
que introduces en el gabán.
Quizás el hombre te diga algún día:
fuiste,
y tú te rías del destino y los vasos vacíos.
Quizás levantemos juntos el nuevo día
con esta soledad que habita fuera
del tiempo y estas palabras
que sueñan fuera del tiempo
y esta luz que es tiempo
y quimera y dulce labio ya frío.
Quizás, algún día, el hombre pronuncie
orgulloso en su duda: fuiste.
Sin principios, sin esperanzas, sin dolor.
Solo tu mirada más allá del horizonte,
solo tus labios más allá del tiempo.
Solo en tu soledad,
solo en tu alegría que es nuestra,
la de todos, mientras me das
la mano y ya solo somos
lo que fuimos.

martes, 10 de enero de 2017

Poema: 'Introitus’. Misa de Réquiem en re menor, K. 626


Esta melodía que te une a la voz
y al ala,
altas esferas del tiempo y el ser,
latido amante que enhebra el silencio.
¿Es hermosura lo que ciega mis ojos?
Todo queda dicho, escuchadme.
Nada digo, nada soy,
nada comprendo:
memoria que palpa la sombra
para ser sombra ella misma.
Mirad la ausencia,
palpad el ala húmeda,
la piedra que ahora es
corazón o alta cima,
palabra que no osa decirse;
nota o temblor en el sueño
de la cadencia,
páramo helado,
lento viaje hacia la luz
en la búsqueda de todo principio.

lunes, 9 de enero de 2017

Poema: 'Lo perenne'


La belleza de lo marchito
y el tiempo recobrado
al admirar lo que fue
un día árbol robusto,
arado débil del tempero,
agraz fruto de la amargura,
acequia que sueña
con nuestras manos,
ya puro sueño el adobe.
Ninguna otra cosa
es la eternidad,
ni tú asumes otra ofrenda
que la contemplación.

Poema: 'Lo mensurable'


Mides con la pauta cierta del temblor:
la plenitud del vacío,
el páramo oculto bajo la grieta,
los días felices y la alegría sin rostro;
horas, minutos, segundos
en tu boca,
la altura y el peso del yo
cuando no eres tú.
Contemplas la amplitud
del espacio y respiras,
respiras aún,
respiras ayer:
todo cuanto acontece,
todo cuanto es sin medida
y por eso tus manos
ya no son tus manos,
sino tu voz y la mía.
Relojes, luciérnagas,
girasol del crepúsculo.
Me llamas y soy brújula
sin ojos porque una vez,
solo una,
creíste ver la luz.

viernes, 6 de enero de 2017

Poema: 'Mañana de Reyes'


Calla, ya llega.
Abre tu boca,
deja tus papeles,
los zapatos y los folletos,
la comida y los compases,
la cuerda rasgada del cierzo
y los adobes perfil de ceniza.
Calla, ya viene.
Calla, ya está aquí.
El mejor regalo:
el horizonte y sus promesas,
la cumbre nevada,
los dedos ateridos,
los labios ateridos,
el tiempo sostenido
de este tiempo helado.
Más allá de la ceguera
y de la búsqueda,
tu labio perfil de distancias,
tu torso meandro de nieve,
tu aire vacío de escarcha.
Ya llega, ya está aquí,
el mejor regalo.
Silencio.
Silencio.
Silencio.

Poema: 'El año nuevo'


Viene el año nuevo
con la mirada limpia
y los ojos llenos de legañas,
el rostro sin afeitar,
en los labios un ligero temblor,
la piedra y el terrón duro
de la siembra,
el agua helada y el cristal empañado,
un cuerpo que ama más allá
de su cuerpo,
una luz que solo es luz
o intención de estrella.

Viene el año nuevo con un poema
y una historia que no es historia,
pocos proyectos
y muchos amigos,
un cuaderno blanco
y lapiceros de colores,
un montón de libros
y aquel paseo con la primera luz
del frío:
el amor del frío,
la luz del frío,
las flores del frío
que anegan el corazón
en deseo y certidumbre de niebla.

El año nuevo el cierzo voltea
la veleta de la iglesia
en fiel amistad de raíces
y esquirlas de nieve.
Las dalias del rastrojo sueñan
en anunciado deshielo,
la esperanza del hombre
que solo es hombre
bajo el cielo estrellado
de aquella fotografía
en el arcón del desván.
La piel, la espera y la alegría;
el paisaje que ya no eres tú
porque tú eres,
la boca llena de tierra y de barro
y de anunciada procesión
de sombras.

El año nuevo y el hombre viejo;
la arruga del agua sobre tu rostro
sin más aguacero que la luz
y las manos de tierra
en el esquife del viento.