viernes, 6 de enero de 2017

Poema: 'El año nuevo'


Viene el año nuevo
con la mirada limpia
y los ojos llenos de legañas,
el rostro sin afeitar,
en los labios un ligero temblor,
la piedra y el terrón duro
de la siembra,
el agua helada y el cristal empañado,
un cuerpo que ama más allá
de su cuerpo,
una luz que solo es luz
o intención de estrella.

Viene el año nuevo con un poema
y una historia que no es historia,
pocos proyectos
y muchos amigos,
un cuaderno blanco
y lapiceros de colores,
un montón de libros
y aquel paseo con la primera luz
del frío:
el amor del frío,
la luz del frío,
las flores del frío
que anegan el corazón
en deseo y certidumbre de niebla.

El año nuevo el cierzo voltea
la veleta de la iglesia
en fiel amistad de raíces
y esquirlas de nieve.
Las dalias del rastrojo sueñan
en anunciado deshielo,
la esperanza del hombre
que solo es hombre
bajo el cielo estrellado
de aquella fotografía
en el arcón del desván.
La piel, la espera y la alegría;
el paisaje que ya no eres tú
porque tú eres,
la boca llena de tierra y de barro
y de anunciada procesión
de sombras.

El año nuevo y el hombre viejo;
la arruga del agua sobre tu rostro
sin más aguacero que la luz
y las manos de tierra
en el esquife del viento.

2 comentarios:

  1. Lo nuevo y lo viejo, quién lo decide.Quizás el día sea viejo ya, y tú seas el nuevo renovado.
    En tus versos, siento una calma sobria y pausada de asentada en la tierra. Pero siento también algo de agonía, como si tuvieras un filtro por el que la luz del relámpago no pasa.
    El tiempo nos quita, pero la lucha debe ganar al tiempo,hay q rajar el velo q cubre la mirada y salir a pasear la vida,,como un hombre nuevo.

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  2. Totalmente de acuerdo con tus últimas palabras: la poesía es una manera de resistir, de detener ese relámpago que, queramos o no, siempre acaba por pasar; de ser tiempo y vivir fuera del tiempo; de ser, en definitiva, porque no se puede ser otra cosa.
    Muchas gracias por tu cercanía y amistad.

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