martes, 10 de enero de 2017

Poema: 'Introitus’. Misa de Réquiem en re menor, K. 626


Esta melodía que te une a la voz
y al ala,
altas esferas del tiempo y el ser,
latido amante que enhebra el silencio.
¿Es hermosura lo que ciega mis ojos?
Todo queda dicho, escuchadme.
Nada digo, nada soy,
nada comprendo:
memoria que palpa la sombra
para ser sombra ella misma.
Mirad la ausencia,
palpad el ala húmeda,
la piedra que ahora es
corazón o alta cima,
palabra que no osa decirse;
nota o temblor en el sueño
de la cadencia,
páramo helado,
lento viaje hacia la luz
en la búsqueda de todo principio.

2 comentarios:

  1. Música inspiradora donde las haya, Ismael. No me extraña que te haya sugerido tanto y tan hermoso.
    ¡Aaaah, cómo crece uno con los años!
    En fin:enhorabuena por tan magnífico trabajo y un abrazo

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  2. Seguiremos buscando la luz con ahínco, sin descanso, como solo puede hacerse con lo verdadero.
    Un abrazote, amiga.

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