miércoles, 20 de septiembre de 2017

Poema: 'Derecho a decidir'

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Decido sobre mis calcetines,
la tostada del desayuno,
la quietud de la tarde,
el horno encendido,
la carta del banco.
Decido.
Los exámenes por corregir,
los asuntos pendientes,
el matiz de la luz
sobre el folio en blanco,
Decido.
El estío y su atuendo,
el correo sin remitente.
Decido, sin saberlo,
que el azar es alianza
y engaño,
justificación última
del cobarde.
Decido mi retórica
del no decir,
esperar el próximo otoño,
surcar un mar navegable
donde solo se otean
horizontes amigos
y unos pocos rostros
por toda patria.
Decido así,
sin pretensiones:
no hay grito o ingenio,
no hay metáfora ni libertad
que acometa el futuro
con el orgullo del perdedor.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Poema: 'La señal'

Fuente: Pixabay

Aún, al final de la tarde,
queda un leve rastro:
primero agua, luego húmeda espera,
después el surco de la sed,
por último polvo, nada.
En la lejanía del pinar,
asomándose a un otero,
avezados descubridores,
manos secas y uñas gastadas,
huríes de la vida
dentro de la muerte.
Sus dedos arañan el tiempo:
retroceden hasta el guijarro,
se detienen en lo que fue carne
y arteria, auscultan el polvo
y la nada.
Queda una pequeña señal
del milagro:
estación, energía, afán.
Enterrados en la tierra,
sus dedos buscan el origen,
el temblor del ala
y la improbable certidumbre
de la esencia.
Entended la señal:
el fuego ha venido
para liberarnos.

Poema: 'Bailemos'

Fuente: Pixabay

No es movimiento
lo que nos sustenta:
surco de agua o rastrojo,
alta esfera o música silente,
abandono o estupor.
Todo gira sobre
su misma quietud:
el sudor y el cuerpo inclinado,
estampa de la tarde
sobre el despojo de hortalizas.
Bailemos.
Y que la verdad sea esto:
lo que es y se queda
en constante acontecer
de servidumbre.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Poema: 'Solo soy'

Fuente: Pixabay

Cerca del horizonte,
en la distancia justa
que alcanzan mis manos,
en la ceguera dulce
de la estrella distante,
solo soy ese cristal que tocan
los dedos rosados de la memoria;
solo soy esa certeza
de cercanía que quiere ser aire;
solo soy la madera cuarteada
y el marco estrecho de la tarde;
solo soy la ilusión de hojas secas
en la vida que permanece,
solo soy el jardín y los pasos
que me llevan a este asiento
y a este poema.
Solo soy porque canto.
Solo soy canto.
Solo soy.
Solo.

lunes, 3 de julio de 2017

Poema: 'Bajo la grieta'

Fuente: Pixabay

Bajo la grieta
la primera luz,
asombro y barbecho.
Ayer o mañana,
qué mismo da,
desconocerte
en la extrañeza.
La misma cicatriz
en la tarde:
tomillo y orégano,
claridad y rasguño,
cuerda vibrante,
temblor.

Bajo la grieta
voces antiguas
confundidas
con el agua,
manos firmes
sobre el azadón,
sudor en la frente,
cansancio,
hierba seca,
manantial escondido:
amor,
simple amor.

Bajo la grieta,
la misma sed
de la grieta,
como águila
que levanta el vuelo
hasta el confín
de su misma hendidura.

martes, 16 de mayo de 2017

Poema: 'En el camino'

Fuente: Pixabay



A Beatriz Sanz López


En el camino olvidas una sandalia,
el reloj, las tijeras,
estrellas azules sobre el papel.
En el camino miras atrás,
rellenas formularios,
pides un crédito en septiembre,
despides el vuelo de la alondra.
En el camino algunas palabras,
pocos recuerdos,
muchos poemas,
bastantes afectos,
demasiadas líneas en el horizonte,
algunos rombos dibujados
sobre la arena.
En el camino somos y estamos,
porque ser y estar es una manera
de reír bajo el aguacero,
de alquilar la tarde a la entereza,
de vivir incapaz en la derrota.
Porque no hay otro camino antes,
créeme, que desandar el camino.

lunes, 15 de mayo de 2017

Poema: 'En esta ribera'

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El poeta segoviano Chema Rubio Velasco.
A la memoria de Chema Rubio Velasco, poeta.
Si ayer fuimos mañana,
si hoy somos futureándonos
en la estancia vacía de la amistad,
junto al candil del día confundido
con la noche,
desnortados por quererte y desquererte,
abrazarte y desabrazarte,
vivir en tu aliento desalentados,
alentándonos, en el desaliento.

Dónde queda la resina en nuestra lengua;
dónde queda, amigo, lo que permanece;
dónde asciende, amigo, tu voz enlazada,
ya poema en los altos andamios de las flores,
ya poema como el poeta quiso: sin dolor,
sin esperanza, sin llenarse las manos
de luz como quien cambia un billete
de diez por dos de cinco.

Sé que te escribo porque ayer, y hoy,
y mañana serán aquel tiempo que aúna
las sombras buscándote
en desazón de campanas vírgenes
y estatuas que ocultan sus senos.
Abrazado a la tierra, cierzo perdido
en el pinar, Eresma de ida y vuelta,
alisos en el aire conmovido,
regresas, amigo, al poema:
hombro a hombro, hombre a hombre,
al todo de lo que nada te es ajeno.