domingo, 22 de octubre de 2017

Poema: 'El piano'



Sus dedos diminutos
buscan la nota,
se deslizan sobre la anchura
del teclado.
Antes del sonido,
el aire vibra en la espera,
aliento que contiene
su respiración
en la inminente maravilla.
La mano descansa
en apenas un roce,
a punto de quebrar
el cristal y la luz.
Arañazo o sombra,
vibra el aire
como lo hace este silencio:
alma o canto,
loa o metal,
aura o camino,
reflejo o arista
del primer temblor.
Sus dedos diminutos
buscan la nota:
lágrima, rasgadura,
afluente:
junto a mí,
fuera de mí,
lo que soy,
extrañeza 
en lo que aún respira.

Poema: 'El error y la llama'


Toda llama o nombre
es un error en la penumbra.
Lees sus labios
como ceniza caída
en los arriates secos;
escribes su cuerpo
e ignoras las líneas
y los signos de puntuación,
las mayúsculas en los márgenes
del punto y aparte:
todo tú papel en blanco,
voz que se derrumba
en la sima del significado.
Me compraste unos zapatos
para caminar juntos:
mis pies desnudos sobre tus pies,
mis hombros desnudos
bajo el frío de la llama.
Enciendes la luz y vuelves
a la oscuridad del error:
amarte y pensar en la despedida.
Porque las sombras,
cuando trazan en silencio
los caminos del olvido,
también se equivocan.

domingo, 15 de octubre de 2017

Poema: 'Bajarás al río como aquel día'

Fuente: Pixabay


Bajarás al río como aquel día,
repetirás tus pasos
como si fueran de otro,
serás lo que no ves,
serás lo que levantas
como palabra perdida,
absurda victoria
de lo efímero:
ramas secas,
piedras que vuelan
desde tu mano
sobre el espejo del agua,
guijarros que hieren
tus pies, profundidad
ignota de lo certero.
Búsqueda y emoción,
transcurso en su desvivirse
en erosión de cumbres.
Sé llanura, sé lo que no ves
y ya no es futuro:
el canto de la alondra
o el vuelo del alimoche
que sostienen sus alas
sin esfuerzo.
Sé lo que acontece
sin entender,
sé tiempo,
tiempo fértil
de la cosecha
antes del pedrisco.
Sed en tu mano,
apenas la voz ciega
que fuiste y conjura
las sombras.

sábado, 7 de octubre de 2017

Poema: 'Un hombre solo'

Fuente: Pixabay

Un hombre solo
asciende a su verdad
y corona de cálidos
abrazos lo que fue
multitud, hojarasca,
extravío, agua detenida.
Un hombre solo
se mira en el espejo
y extraña la quietud
del aire y las piedras
arrojadas al río
y aquella noche
en que el amor se parecía
al amor,
antes de darle nombre.
Un hombre solo
se escucha más allá
del ruido,
se reconoce en la tempestad
que fue sueño o pobreza,
camina con el rumbo
cierto de lo que no conoce:
el hombre y su sombra,
la espera de la luz
sobre el cristal
de este día de otoño,
fragor de entraña
que maravilla.
Con las manos abiertas,
sin deseo de aprehender,
un hombre solo
que se reconoce
en la multitud
de las máscaras.

lunes, 2 de octubre de 2017

Poema: 'Ruido'

Fuente: Pixabay

Levantan la voz,
cultivan la verdad
con el rigor del grito,
enarbolan consignas
que hieren la piel,
la arrancan,
derraman su sangre.
Los veo a todos,
sí, los veo:
y no me reconozco.
Los veo alcanzar
su orgullo,
borrar lamentos,
arrojar escombros
sobre mis labios.
Me veo a un lado
con la boca cerrada,
la delgada frontera
de lo que fue mi hogar:
un amanecer,
un libro herido,
un abrazo,
el viento que agita
las cuadernas
de la tarde.
Levantemos el silencio,
seamos duda o esperanza,
al margen de la turba
que embiste.
Decir para no decir nada.
Nadar en tu voz
y en mi nada.
Lo que queda después
del naufragio.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Poema: 'La razón'

Fuente: Pixabay

Lo que mejor de todo
es no tener la razón:
monumentos enormes,
lápidas conmemorativas,
apéndices gloriosos
en libros lujosamente
ilustrados;
palabras altas y vacías,
armas que portan
como bandera
no una verdad,
sino la verdad;
no una ilusión,
sino la fría certeza
del paraíso obligatorio.

Por mucho que te digan,
no lo olvides:
no tienes la razón.
Puede ser, quizá,
que la tuya sea la mía,
pero jamás la nuestra.
No lo olvides:
el hombre es uno,
y a veces todos pueden
ser uno en el dolor,
pero jamás caterva de gritos,
borradas facciones
en la multitud
con los labios cerrados.
Tener razón para no imponer
la razón de los hombres
y regresar al hombre.
Esa es, en la inmensidad
de la derrota,
mi única razón.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Poema: 'Rutina'

Fuente: Pixabay

Hoy la rutina me saluda
con su rostro borrado
y la respiración agitada:
algunos papeles sobrevuelan
lo que mañana será olvido,
trazos ajenos evalúan
lo que ya no sé,
escorzo o vacío
que anida en la memoria.
Hoy, los mismos pasos que ayer,
igual certeza de lo ignoto,
el hombre que abraza al hombre
y lo atiende como la altura
su caída.
Hoy, igual que ayer,
ya no entiendo el futuro
sin esa repetición
de días iguales.
Tú y tú, idénticos, leves;
aura sin números,
lejanía que ahonda
lo que es y se quiebra
en témpano o camino:
del cuerpo a la palabra,
de la palabra al amor,
del amor a la noche oscura.
Ayer, como hoy,
solo el tiempo que transcurre
entre la voz y su eco.