domingo, 28 de diciembre de 2014

Poema: 'Palabra'




A José Manuel García, que habla con las palabras



Vuela tú, vuela,
pequeña arena mía.

Claudio Rodríguez (Arena, en El vuelo de la celebración)


Palabra que me crea,
palabra que me construye,
palabra que levanta el vuelo
y aquieta la tierra y sus olas.
Palabra que viaja
a la verdad en caja de zapatos
y dientes de leche;
palabra que es cuerpo que huye,
palabra que camina sin rumbo
con claridad de noche,
palabra del miedo y la forma,
palabra tu nombre en largo
silencio de arena,
palabra excavada en tu propia luz.
Palabra, después de todo,
palabra que me construye,
palabra que es misterio y premura,
palabra que adentra su son
en la respirada ausencia
del amanecer del pino,
en el arañazo fugaz del cierzo
detrás de la loma.
Palabra, después de todo,
palabra sencilla como pan de hogaza
que alimenta la tristeza y su alegría
de embozo y cristal.
Palabra que es fuerza y dolor,
palabra de carne,
palabra de tiempo.
Palabra.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Poema: 'Invierno'

                    II
Desnudo lo que no es sino metal,
un lienzo que intuye la primavera,
¿es la primavera misma?
Mientras ahora respiras,
desnuda la voz que sostiene tu voz,
silencio puro o aliento de estatua,
aún el mar y nos queda su espuma,
la viga quebrada que sostiene el poema;
la palabra, misma raíz del engaño,
apaga su luz, esconde el temblor
de ser hombre, espejo de esta fuerza
que me ama y me enajena.


Poema: 'Invierno'



Nos da como vergüenza
vivir, nos da vergüenza
respirar, ver lo hermosa
que cae la tarde.

Claudio Rodríguez (Eugenio de Luelmo, en Alianza y condena)

                 I
Posees todo cuanto miras.
En la extensión del nuevo día,
rasguño de niebla
o tierra helada en la mano,
agradeces el frío y la espera,
desconoces el latido y su envés,
el invierno eleva la noche
y calienta el corazón sombrío
con un poema de Claudio Rodríguez
o el silencio cómplice
del adobe hecho arena.
Renuncia feraz del trillo
arrumbado en el temblor
de la llama; alegría,
después de todo,
el hombre y su sombra
con la mano en el hombro,
con su juego de cartas marcadas,
con el hierro cenital de la estirpe,
con su voz cicatriz de ausencia.
Giran los días hasta el nombre
de mi padre, de mis abuelos
en la doblez del insomnio;
el vaho pegado al cristal,
herida de ayer hecha lumbre,
esencia, sombra de vida,
luz de vida, aire seco
de la helada en el camino
luminoso de la noche.
Cantas la soledad
y solo eres invierno.
Cantas, y solo eres.
Cantas.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Poema: 'Escuchas'


Escuchas, ya ciego,
el rumor sordo
de aquella tarde de verano.
Un es, un fue y un será
dentro de la luz que habita
cada estímulo de nieve,
cada trenza de agua,
cada labio mordido
en el metal oxidado de la noche.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Artículo en Babelia

El pasado 13 de diciembre, participé como articulista en un especial del suplemento Babelia del diario El País sobre literatura infantil y juvenil. En este enlace podéis leerlo.
Espero que os guste tanto como a mí me gustó escribirlo.
Un abrazo a todos.

Poema: 'Domingo'


Palabra de lluvia,
desnudo afán
del aire inquieto.
Aquí estás,
con tu traje gris
de alegría incompleta,
confundido con el aire
y sus palomas mojadas.

jueves, 11 de diciembre de 2014

jueves, 27 de noviembre de 2014

Poema: 'Gramática de las circunstancias'


Cuando el adverbio
ama el ayer y se inclina
hacia la incertidumbre,
con qué compañía se irisa la luz,
qué lugar alcanzan tus dedos,
por qué eres cuando no es
la mañana, ni el motor
de los automóviles, ni el jergón
de avena que sostiene el tiempo,
el roce pálido de la sombra,
el género neutro de tus labios
mordidos o las alas de nieve
de esta circunstancia que es,
después de todo, vivir,
inmortal presencia
de lo que acaba y nace
en la misma mano,
gramática pobre del poeta
al que la vida, desnuda
redundancia, le va en ello;
viento frío del sonámbulo o
sencillamente lo que permanece
y se va, lo que renombra el eco
en su afán por sostenerse
como agua dormida
en tus labios.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Poema: 'La carta'




A una alumna llamada Marta


Rasgo el sobre,
embrido la inquietud,
desdoblo el papel
que evoca
mañanas
soleadas de junio
de camino a clase.
Es una antigua alumna,
Marta, de 2º de ESO,
alumna mía
el año anterior, que,
con pocas palabras,
traza lo que de árido afán
tiene el hombre.
Su juventud explica
algunas preguntas
que me llevan a otras
preguntas ante un espejo
que ya no refleja mi rostro:
¿Por qué fui profesor?
¿Por qué he escrito tantos versos
y algunos libros de prosa?
¿Por qué me levanto
todos las mañanas con la inercia
de un beso en la frente
de mis hijas?
También interroga a la sombra
cómplice que me acompaña,
no sin atrevimiento:
¿Es usted feliz?
Vuelvo a doblar el papel,
lo introduzco en el sobre,
palpitan palabras amables
y la misma pregunta.
La luz, en la calle,
se viste tenue
respuesta ensayada
en la fracción errónea
de un resultado incierto.

martes, 11 de noviembre de 2014

Poema: 'Manual de supervivencia'


Manual de supervivencia:
la noche, dos botellas vacías,
tu cuerpo frío ceniza de ayer
y de hoy, en un tiempo
que ya no es de ayer ni de hoy,
ni hendidura que saja la carne,
ni parteluz de lejana música
que se eleva y enamora
ajeno a ti y al barro.
Manual de supervivencia:
he perdido, definitivamente,
el libro de instrucciones.

lunes, 6 de octubre de 2014

Poema: 'Sos'


De entre todas las palabras
que puedes escribir
en el poema,
llamemos al 112
y gritemos juntos,
querido lector,
más fuerte,
así, sin ponernos estupendos,
sin reclamar más atención
de la debida,
sin esperar nada,
solo una voz al otro
lado del teléfono,
un carraspeo
próximo al hartazgo,
un, ¿cómo era?,
¿no caes?
Ah, sí, claro que sí:
¡Socorroooooooo!
He visto a Dios sacar
dinero de un cajero
automático.

Poema: 'Por tierras de El Tiemblo'





Mientras te miraba,
se me volaron las alondras.
Cuando el tirachinas
del alba une nuestros
cuerpos como dos
alambres de niebla,
te llamo y eres dintel
de sombra que teje
la voz del hondo risco
del temblor.
Mientras te amaba,
se me fueron, una a una,
la soledad de los murciélagos
y la arena seca de la boca
que caía sobre tus hombros
como cereal recién segado.
Aún la noche espera
el fruto del trillo,
el afán de la sementera,
la virtud de la vid,
la ternura de la jara,
el arado feraz que anochece
en tu cuerpo, esencia de luz,
ingrávida textura,
razón de amor
que desconoce el ritmo
de este regalo que
te siega en pertinaz oleaje.
¿Es solo la luz o el sentido
exhausto?
Sin tino, cierras los ojos
y miras el castañar.
Todo lo que ahora mismo
es ya ayer y desnuda
presencia del luminoso
cuerpo que te traspasa.

jueves, 2 de octubre de 2014

Poema: 'El poema y su máscara'




Como salmodia incomprensible,
buscas la máscara que habita
-rutina del cristal apagado- el poema.

Poema: 'Universo'




Así te llamen sin conocerte,
Luz de carne amada
que extinguida encumbró
la noche.

Poema: 'De la nada a tu nombre'



De la nada a tu nombre,
las transparentes aguas
del óvalo y su sombra.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Poema: 'A esta hora de la noche'


A esta hora de la noche,
cuando mis hijas y mi mujer
duermen,
algo parecido a la felicidad
se eleva en esta habitación
en la que respiro y amo.
Afuera, la lluvia fría del otoño
empapa cristales, reúne
cromos rotos, anega el alma
de agradecida espera.
Y no sé por qué,
pero la alegría impregna
cada rincón de la estancia,
cada palabra que me escribe
en el poema,
cada hormiga que recorre
mi mano y es sueño de ayer.
Una claridad honda
derrumba los anaqueles
del tiempo.
Eres, sin que lo sepas,
aquel afán que sostiene
el candil,
noche amada de la ceniza.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Poema: 'Cosas sin importancia'


Bocas sedientas otoñean
la urdimbre del ahora
y sus circunstancias.
Miras por la ventana:
más allá, lo que no ves
y es carne de poema
y temblor de aire
y frío que nace en su
prodigiosa exactitud.

sábado, 13 de septiembre de 2014

martes, 2 de septiembre de 2014

Poema: 'Algo sé de la felicidad'




A mi amiga Beatriz del Río

Escribir sobre el oficio
de escribir.
¿Soy aquel niño que se
alegraba en la derrota?
La misma humedad
en los labios,
igual mirada ausente,
idéntico misterio
frente a una ruina
o un libro.
Creedme: a pesar de todo,
algo sé de la felicidad.

Poema: 'Lo recuerdo'


La luz es alegría
en esta mañana de agosto.
Lo recuerdo.
Ya ni tu cuerpo ni el mío
nos pertenecen.

Poema: 'Tu aliento, así'



Ahora estamos entre tú y yo,
frente a frente,
sin mirarnos a la cara,
a la espera del milagro
que te nombre
carne misma del silencio,
río seco de la estría
en el aire conmovido.
Ahora en el fuiste
y mañana en el fue,
ni la esencia misma
y conjugada de la idea,
ni las faltas de ortografía,
ni el hombre apiadado
de su sombra,
ni el estío que aún
se expande dentro de ti
en suave oleaje,
tierra lo que será
en el arado de tu pecho.
Tu aliento, así,
deseo de ser,
me basta.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Poema: 'Hace muchos, demasiados años'


Hace muchos, demasiados años,
por las noches, manchaba
cuadernos de versos.
Aún los guardo en cajones
escondidos con la esperanza
de perderlos algún día
(tengo el convencimiento
de que eran ciertamente malos).
Las noches suponían la cifra
del misterio en edificios solitarios
donde solo las palabras
vigilaban la raíz y esencia del futuro.
Soñaba con muchas cosas,
pero la principal era seguir,
hoy, buscando
en los arcones de la luz
la música de las palabras
-así decía Truman Capote-,
su lumbre tibia y pura
que ilumina esta mañana
de agosto y la de aquella
noche en penumbra,
al calor de una débil bombilla,
cuando abandonar la infancia
era la manera segura
de sentir la caricia del agua
del tiempo.
Hace muchos años, por las noches,
manchaba cuadernos de versos,
como lo hago ahora.
Y algo me dice que el poema
me escribe, me traza sus pausas,
acomoda su ritmo a mi respiración,
viaja a los altos territorios
del sueño para soñarme.
Y ya no sé si es la luz quien
me crea o son aquellas noches
perdidas en las simas del tiempo
inexistente de hace muchos,
demasiados años.

sábado, 23 de agosto de 2014

Poema: 'Apunte de la felicidad' (Viaje a Madrigal de las Altas Torres)'

Fuente: http://www.madrigal-aatt.net/convento.htm


                                  A mi hermano, porque
                                  no siempre los versos son tristes.



Llegamos al pueblo
a última hora de la mañana,
un sábado de agosto.
Visitamos el antiguo hospital
levantado por Juan II;
la iglesia principal,
San Nicolás de Bari;
los exteriores
de Santa María del Castillo,
el convento de agustinas
de Santa María de Gracia.
En este último, una monja
risueña franquea el paso
y explica con desidia
salas de audiencias,
el antiguo refectorio,
una inscripción referida
a Fray Luis de León,
el claustro, la capilla real,
tallas de Juan de Juni,
de Berruguete;
una estampa curiosa
del niño Jesús
en brazos de San José.
En la primera planta,
las habitaciones reales
de Juan II, de Isabel I
-la estrecha estancia
en la que vino al mundo-,
braseros y candiles de entonces,
un escritorio del siglo XV,
el retrato de los católicos monarcas
que estampa tantos libros de historia.
La visita acaba y la misma
célibe, apoyada en un bastón
que sostiene sus ancianos pasos,
nos conduce a la salida.
Bullicio y flashes,
comentarios de última hora,
explicaciones que ofrecen
sentido a lo que no es sino
mera conjetura.
Hoy, en Madrigal de las Altas
Torres, Ávila, el pueblo con el nombre
más hermoso de España,
según Dámaso Alonso,
fui feliz, secretamente dichoso.
Sabedlo,
antes de que la noche
traiga nuevos presagios y temores
y borre la rutina de la luz
del lienzo escondido
en el corazón anhelante.
Un solo deseo encumbra
palabras vanas.
Hablo con la piedra lo mismo
que un hombre hace consigo.
A solas.
En la hermosa compañía del tiempo
y su eco.

jueves, 21 de agosto de 2014

Poema: 'La escopeta'



Era un verano más,
en el pueblo.
Me costaba echarme la siesta
y el mundo tenía la amplitud
de aquel niño menudo
que todo lo ignoraba.
Ahora, mientras contemplo
cómo el viento sacude
con suma delicadeza las ramas
del manzano del mismo corral,
ya sin gallinas -se escaparon,
le dije a nuestra hija mayor,
y su madre asintió cómplice-,
recuerdo aquella escopeta
de perdigones,
tordos y gurriatos volando
lejos con desconfianza,
el bote que encumbraba
un palo podrido en el tejado
y era blanco seguro
del azar y sus desdichas.
Esas eran mis guerras,
la certeza del libro cerrado
soñando sus páginas
sobre un escabel viejo o arcón
de poco después del 39,
aun antes de abrirlo,
con la escopeta siempre vigilante.
Cómo es posible que
materia de dolor sea
objeto de dicha, te preguntas,
y te avergüenzas de ello.
Contiendas en las que siempre
ganaban los buenos,
héroes y libertadores
de algún pueblo sometido
a un tirano sin nombre
de los que solo existen,
infeliz paradoja,
en la imaginación indigente
de cualquier niño.
La escopeta y el libro,
cruel dicotomía de mis trece,
catorce, quince años.
Y, sin embargo, elegiste
las tardes silenciosas del verano
con el dedo a punto
de apretar el gatillo.
Entonces la vida no iba
en serio y hasta aquella
escopeta no parecía más
que un juguete
impreciso de ceniza
que, aún hoy,
te sigue inspirando ternura
y agradecida espera.

lunes, 11 de agosto de 2014

Poema: 'Somos hijos de la luz'


Somos hijos de la luz,
la buscamos sin remedio;
tanteamos a oscuras
en cuadernos viejos,
en arcones olvidados
donde el deseo
es hermano pobre,
apenas sol añejo
de tiempos que no existen;
cruel venero
donde crecen hierbas,
se arrumban aperos,
y tanteamos a oscuras,
siempre, siempre de nuevo,
la raíz amarga
del plomo y su espejo.
Somos hijos de la luz
en un campo seco
donde nace la pobreza,
y, aun así, cavemos
como sabe el hombre
y su inútil esfuerzo,
como arar sin palabras
la dureza de un cuerpo
amado sin más,
que habita lejos
de la sangre y sus entrañas.
Decidme, hijos del tiempo,
dónde queda
el propósito primero
del amor sin alambiques,
de los cuerpos ciertos
y su agonía del verano
donde sueña el hielo.
Mis manos dos nubes,
miradlas, nubes sin cielo
que sostienen la tarde
como templado velo.
Somos hijos de la luz
donde sueña el tempero
tu fruto de mañana;
mi mano en tus dos senos
prosa de la noche,
apagada luz de tu recuerdo.

sábado, 9 de agosto de 2014

Poema: 'Oficio de tristeza'


Raro oficio este
de vivir soñando
con otro sueño.
Ajena lentitud,
extraña alegría
del recuerdo:
sus tristezas,
sus poemas,
su inútil y pleno
don que es espera
del momento,
oficio de tristeza
desde muy lejos.
Te llaman Ismael
y dejas palabras
en este cenicero
que consume días,
noches, ciegos
ripios sin sustancia
en los huesos
de lo que pretende ser
-perdonadme- el silencio.

Poema: 'Postal de agosto'


"Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fue tan brillante
hoy esté por siempre oculto a mis miradas,
aunque nada pueda hacer volver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos, pues encontraremos
fuerza en el recuerdo,
en aquella primera simpatía
que habiendo sido una vez, habrá de ser por siempre,
en los consoladores pensamientos que brotaron
del humano sufrimiento
y en la fe que mira a través de la muerte..."


William Wordsworth


Sobre el cereal maduro,
dos cuerpos compiten
por ganar la inmortalidad
en la retina de la memoria.
Muchos años después los dos,
en la distancia del recuerdo,
alteran palabras,
remedan gestos improbables,
meditan aquella tarde
imposible de agosto,
manosean
sus curvas y sus razones,
la senda segura
de toda negación:
ni siquiera sabe si aquel
cuerpo amado existió
en la penumbra del sueño
o fue simple óxido,
tierra seca,
deseo inalcanzable.
Lo bello, te dices,
es la escondida senda
que une dos mentiras,
la memoria de lo que existe
porque nunca fue
pero te esmeras en grabarlo
en la roca del poema
como única verdad:
aún puedes sentir
la sequedad del campo
y los cuerpos sudorosos
que ahora rescatas como regalo
agradecido de esta tarde
de agosto, muchos años después.

Poema: 'La carpeta'

                                       A mi tío Alfredo.
Me acerca una carpeta llena de papeles.
Una vida resumida en unos folios maltrechos:
fotografías de cuando era joven
y estaba en acto de servicio,
caminatas monte arriba en busca
del comercio ilegal del ganado.
Cuarenta años de servicio,
uno más o uno menos,
y vuelta a los orígenes.
Ochenta años y unos meses,
reza su documento de identidad.
Me enseña sus manos como
la muga más clara del camino,
radiografía del sueño
al que solo los papeles sustentan.
Amarillos, delicados papeles:
medallas al mérito, informes
favorables, algún reportaje
en la prensa de cuando los secuestros
eran el pan de cada día.
He aquí el hombre y sus afanes,
el abrigo de la memoria,
la feraz letanía de sus primeros destinos,
los últimos años –los del recuerdo-
en la ciudad –Segovia- y en el pueblo
–Fuente el Olmo de Íscar-.
Saca una cerveza.
Sus ojos –música silente
del mar lejano- se humedecen.
Detrás de la cuesta, la noche
apaga, como aldaba, las últimas palabras.
Los niños gritan pilotando veloces
sus bicicletas,
vencejos desorientados vuelan a ras del suelo
anunciando la tormenta.
Es una tarde más, de verano,
del mes de agosto.
La carpeta, en mi mano,
es humilde certeza, verdad frágil
del quicio inalterable de la ceniza.

Poema: 'Hoy ya no soy hombre'


Hoy ya no soy hombre.
Me he ido con el viento del oeste
y la luz de la tarde ha calcinado
este instante de hierros dormidos.
Hoy ya no soy hombre.
La palabra tiembla y desliza
su lomo húmedo
sobre el nombre de las cosas.
Hoy ya no soy hombre.
Un puñado de papeles,
un puñado de silencios,
un puñado de luz oscura
del alma, sueño de lluvia,
cenizas del tiempo ausente.
Hoy ya no soy hombre,
palabra o cristal
antes de dejar de decir.
¿Quién eres?, te preguntas.
Un hombre que ha dejado
de ser hombre en la arena suave
de los soles dormidos.

miércoles, 30 de julio de 2014

Soneto: 'Sombras sin alas, alas sin vuëlo'



Sombras sin alas, alas sin vuëlo;
aquella gasa azul que rompe el aire,
este deseo oscuro, son que nace
donde bebe raíz primera el sueño.

Acaso débil luz por sortilegio,
aquella voz que es campo donde pace
luminaria oscura, postrera tarde
donde bebe lágrima amarga el duelo.

Me das una palabra, una sola,
y fuera de mí, ajeno al sentido,
¿es alada dádiva o gris prosa,

que consuela pizca aqueste perdido,
o aquel nombre primero de las cosas
que paladea tu lengua, ahíto?

martes, 29 de julio de 2014

Poema: 'Para qué sirve'



Para qué sirve,
por ejemplo, decir,
pintar de azul tus labios,
sellar la forma
del agua ausente,
amanecer de nuevo
en una mañana futura
de relojes y sordas flautas.
Para qué sirve decir
alud, tijeras,
partitura del silencio,
tierra mojada;
para qué sirve
una postal a destiempo
en la lluvia,
un hombre sin maquinilla
de afeitar en el baño,
los aperos de la noche
revueltos en el suelo.
Para qué sirven
rotonda de estatuas,
abrazos sin sombra,
la inmensidad
y su espejo,
luces que no ven
en la ciénaga de un whisky.
Para qué sirven.
Para qué sirves.

viernes, 25 de julio de 2014

Soneto: 'Como arde la voz'



Como arde la voz en entraña oscura
sin árido afán, lumbre del día,
desnuda palabra, voz en rebeldía,
gavilán ausente de la locura.

De las redes del corazón murmura,
no ácida, alta y bien amanecida,
y no nace sol de melancolía
que sepa naufragar en su tersura.

Decirte y sostener linterna aciaga
todo lo que no soy, sin más promesa,
flecha de sombras en tu mano sabia;

aquel muchacho que echaba la siesta
y soñaba con ganar alma alada
feraz, razón púrpura, sed cimera.

Haikus: Gaza



I
Plomo enlazado
de aristas sonámbulas.
Hombres sin nombre.

II
Dame la mano.
Tensa luz circular
de amanecida.

III
Gota de lluvia
el granito del tiempo.
Tu voz la mía.

lunes, 26 de mayo de 2014

Poema: 'Nada que decir'




Nada que decir.
El papel en blanco
como nube, cristal,
rasgada hendidura,
recuerdo de nieve,
desnuda presencia
del ritmo dormido.
Amanece.
Adentro de la luz
ni la luz misma.
Una vez fue el tiempo,
ahora o ayer,
detenida la arena.
Hombro a hombre,
nada que decir.

viernes, 9 de mayo de 2014

Microrrelato: 'Algunas certezas'


Se olvidó la maleta en el taxi. Los calcetines, la libreta, las palabras, la carta de despido. Aquel día, después de todo, no volvería a aturdirle aquella detonación que era un presagio de una nueva vida.

Poema: 'Después la luz'



Después la luz:
erosión de vasos rotos
en el brindis de la vida.

domingo, 20 de abril de 2014

Poema: 'Junto a ti'


Junto a ti, no ya tu nombre,
manos dispersas en juego
con aire de llama,
caderas al azar
de una mano sin vida,
destello que no sale de ti
sino de la escala dulce
del eco y su vacío.
En este juego de espejos,
la peonza danza
y el labio agrietado
es un muro de adobe
donde mi padre nunca
entendía las palabras.
Tocas al hombre,
olvidas su voz
y su hueco dormido,
olvidas todo mientras borras
todos los nombres,
todas las lluvias que llueven
dentro de ti, junto a ti,
todas las vidas que componen,
dentro de ti, junto a ti,
lo que una vez solo pudo ser
-y no fue- poema.

martes, 15 de abril de 2014

miércoles, 2 de abril de 2014

Poema: 'Sea breve'


Ser breve no es un motivo,
la eternidad y su contradicción:
lo no dicho como sustancia
del porvenir, germen seminal
de la carne y su ausencia,
humo derramado
sobre tus manos
como ofrenda al tiempo.

lunes, 31 de marzo de 2014

Poema: 'Diapasón'



Crece la flor
y queda su idea,
diapasón triste del tiempo.

Poema: 'Ceniza'




Lo mismo da si quien
guía mi mano es una palabra
o la palabra misma.
No es ya la luz sino su matiz
de ceniza derramada
en lo que una vez fue poema.