lunes, 16 de diciembre de 2013

Poema: 'Entrevista'


Camina en su juventud con el paso firme
del que se sabe elegida del amor.
Unas cuantas preguntas, no más,
mientras acomoda su móvil y graba
una conversación sobre libros, afanes,
tantas cosas y ninguna.
Mi voz suena débil, cuesta afirmar
los contornos difusos de la mañana,
hablar del pasado cuando es camino
de ceniza y retazos mal dispuestos
en la imprecisa memoria.
Preguntas por mí y ya no sé quién soy,
un rastro de silencio queda
tras la última palabra.
La máscara precede a la verdad
en la representación
de lo que solo es cristal y arena.
Miro mis manos, me callo.
Afuera, el viento empuja mi nombre,
lo zarandea, asiste impasible
al teatro de una impostura.
Aquel niño, aquella verdad.
Un reguero de hojas secas
bajo los pinos del patio.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Poema: 'Aún'


A pesar de los paraguas
y de la borrasca pertinaz
de la memoria,
aún busco como hilo de nieve
el espacio en blanco
-antes del amor-
del siguiente verso.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Poema: 'En traje de nieve'


                     A Gúdula, que tantos días
                      fríos hemos compartido

Detrás de la nieve,
en aquella esquina de viento
donde se doblan las palabras,
los pronombres no saben.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Poema: 'Algunas certezas'

  
                 A Josu Baqué

Nada es lo que parece
cuando tu nombre es un velo
sin nostalgia:
cansado de las palabras,
y de no tocar las palabras,
mar adentro de la tarde,
llamadas telefónicas
que venden su voz
por unas cuantas convicciones.
Un rumor de olas lejanas
se detiene a tus pies,
acaricia tus dedos,
arrastra los afanes y las monedas
de ayer hoy desgastadas.
Soy, a pesar de todo,
entre los indefinidos y sus astillas,
esta premura y aquel chelo
en manos de mi hija,
certeza y llama que no alumbra
ni nuestras propias sombras.
Ayer, mientras me decías,
con el nombre de todos los hombres;
ayer, no más, aquel camino,
junto al verbo que todo lo sostiene,
frío y cristal sobre la carne
que ya no es sino luminosa espera.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Poema: 'Muchacha sobre fondo gris'

                           A Ángel Nebreda.
Caracolea con las sombras
y su determinación no es sino
una de las maneras más nobles
del fracaso:
la mochila llena de libros,
las horas llenas de libros,
los sueños llenos de libros.
Alguna vez, alguien,
en el mismo pretil de la nada,
le asombró con destinos
sin billete de vuelta, 
acaso un amor ya olvidado.
Ves a esa muchacha y te preguntas
dónde queda la máscara del tiempo,
por qué el presente no es clepsidra,
soto y peonza,
agua soñada del ansia de ayer.
En la calle, a estas horas,
mis hijas ya no quieren ser princesas.
Cierras la última página del libro.
Es hermoso, después de todo.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Poema: 'Para ti'


Solo para ti
he construido la luz para ti,
la he partido en dos como hostia sagrada:
la he limpiado,
he mojado sus labios,
le he hablado de todas las fotografías
que no nos hicimos,
de las páginas en blanco para ti,
de los pinos sin sombra
de la meseta castellana,
de Atenas y su sueño de piedra para ti,
de aquella procesión
-¿te acuerdas de aquella procesión?-
y sus imágenes de rostro enjuto.

He construido la luz para ti,
perdona mi tristeza
y este manojo de llaves
que no son las del paraíso para ti;
rabiosamente,
como palabra temblorosa,
como fanal en la niebla,
no saber de ti si no eres,
ajeno al deslumbramiento
que ciega la propia luz
sin óxido en el alma,
sin la espera que anuncia
un cochecito en la arena para ti;
sin todas las espadas
que hieren y no matan para ti.

Por eso, ¿te acuerdas?,
he construido la luz para ti,
he dejado de ser hombre para ti,
he levantado un vendaval
de cuerpos dormidos
y de astillas doradas.
Solo para ti.
Para ti.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Poema: 'Pronósticos'


Nunca fueron lo mío los coches de carreras.
Por ejemplo, aquella quemadura en la piel,
la amplitud de los indefinidos,
el lento respirar del estrambote.
Cuando ya no queda nada,
pisas el acelerador,
abres las alas de tus labios,
escuchas a Lou Reed,
cuentas las monedas que te robó la vida,
A pesar de todo, mientras fluye la sangre,
todo acontecimiento se derrumba
en los pronósticos de un mal verso
o un incipiente poema que toca,
en el cobijo de un instante,
lo que pudo haber sido la eternidad.

Poema: 'Aquella mañana'


Empezó una mañana.
Sin fuerzas.
Mientras lo llamaban por teléfono.
Mientras pedía una margarina al Telepizza.
Mientras lo tachaban de vendido
-era su conciencia-.
Mientras hablaba con sus muertos
y una suave brisa enlazaba la melena
de la tarde con púas y cubitos de hielo
que deshacen la seguridad de los trenes.
Empezó una mañana,
todo gesto una dispensa de multitudes,
mientras hacía submarinismo en sus labios
y echaba gasolina sin plomo
en ese maldito coche que se para
en cada curva.
Llevaba mil doscientos libros al peso,
seiscientos en cada brazo.
y no encontraba las palabras
porque ya no eran
sino plomo derretido de toda la sed
y todos los acentos y todas las firmas
digitales de la Fábrica Nacional de Moneda
Y Timbre.
Certificado de deuda.
Le di una propina al chico de la moto.
Esta noche, sin ir más lejos.
Empezó una mañana.
Mucho antes de que supieras
lo que era una mañana.
Después de todo, en la intersección
del fui y las alas de la nieve.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Poema: 'Dime'


Dime.
El pasado en la esquina
de la luz,
un mismo tiempo
de baldosas frías,
dime, si no estás.
Aherrojados la simiente
y su misterio,
todo nacimiento
de la misma nada.
Dime.
Una pregunta.
Dime.
Aristas, labios de esparto,
agua detenida.
en el momento exacto
que no fue,
aquí y ahora.

lunes, 26 de agosto de 2013

Poema: 'Buscando a Jaime Gil de Biedma'

                                                                                                 
                                                                                                 Pero callad,
                                                                                                 Quiero deciros algo.

                                                                                                 Jaime Gil de Biedma
Tarde a agosto.
Finales de agosto.
Tomo la primera curva a la izquierda
y los frenos chirrían espantados.
El móvil entre mis dedos,
la huella indeleble de la espera.
Lo buscas entre dos hileras de tumbas,
en el pasillo central.
Giras la cabeza,
anhelas encontrar su nombre,
rendirle humildes palabras,
saldar una deuda pendiente.
Lo has pensado muchas veces,
por ejemplo, ante la tumba
de tu padre:
no entiendes por qué el hombre
se humilla ante la piedra
que algún día guardará sus despojos.
Por fin lees su nombre,
debajo del de su padre,
su madre; justo encima
del de sus hermanas.
Nombres acotados entre dos fechas,
caracteres de plomo,
esquirlas de luz.
Nada te dice el granito.
Unas cenizas depositadas en 1990
por amigos escritores, Juan Marsé
al frente,
en el cementerio de Nava de la Asunción.
En esta tarde de agosto 
en que tu sombra languidece,
te fijas en un papel sujeto con dos piedras,
al pie de la tumba,
rotas las primeras palabras,
como solo puede serlo la verdad
a merced del tiempo y su azogue:
“Ya no te tendrás que ocultar detrás
de tu tristeza”.
Lees los primeros versos mientras
tomas, sin dudarlo, una foto.
Después, las letras se derraman
en el vacío,
la tinta ausculta la esencia
de su propio límite.
¿Qué mano empuñó este desafío
contra el tiempo y la muerte?
Jaime Gil de Biedma, escúchame,
quiero decirte algo.
Mis pasos manchados de polvo,
mi nombre manchado de polvo,
mis palabras manchadas de polvo.
Lejos de tu leyenda negra,
pandémica y celeste,
todos queremos morir como mueren
los que han amado mucho.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Poema: 'No'


No pronuncias su nombre
como secreta gruta escondida,
no habitas su lecho
tantas veces amasado,
no acomodas la noche en su boca
como aire dormido que sabe a tierra.
No se derrumban los hiatos
bajo la presión de azogues
y pernos del alma.
No. Pero da igual.
Un sí que parece un no.
Tus labios semejan
otros igual de jóvenes,
igual de fríos,
igual de ajenos.
Arterias y goznes de viento
asendereando la tarde,
el crepúsculo dorado de la infancia:
bancos de madera y cestos
de pimientos, de escarolas,
de frutos secos y manos dormidas.
Todo parece claridad que se precipita
en la nota muda, abatida, sin sal.
No dices su nombre,
no albea el acontecer y su destino,
no amanece el hilo minúsculo
que te une a la palabra y su espejo.
Dintel o ausencia,
cuaderno de metales
en el límite del no
que parece un sí.
Acaso una afirmación
que hunde sus manos
en la carne de fragua
del tiempo de las flores.

jueves, 9 de mayo de 2013

Poema: 'Perry el ornitorrinco'


En la mera intercesión
de la carne y su sombra,
en el nombre que señala
el aire apagado,
en el Sistema Solar
del libro de Sociales,
un rasguño de cortinas
y tijeras,
cuando aquella niña
por qué, una vez,
fue nunca.
Un SMS sin cobertura.
Ahora mismo,
¿o era ayer?
Como una piedra
en el centro de un estanque.
Perry el ornitorrinco.

sábado, 20 de abril de 2013

Poema: 'Apunte matutino'



Espero el momento 
en que, después de todo,
se me ajene la lengua
y mi palabra 
no sea otra cosa 
que aquel eco lejano
que pende de la exactitud
de los girasoles.

domingo, 7 de abril de 2013

Poema: 'Ahora'

Ahora mis manos no son mis manos.
Tiembla la palabra antes del sonido,
como un corderillo hambriento
de atardeceres desbroza sus legañas
con el frío del crepúsculo.
Antes de ser, ya fue.
Ahora esta luz antigua tiende
su centro y se derrama, olvida nombres
y números de teléfono,
agarra de la cintura a muchachas inocentes,
las lleva al cine y besa en los labios.
Señalan a la vida,
se apenan con esa canción de Duncan Dhu
que pone el vecino pelma del quinto,
pero estas manos no son mis manos.
Y en la tele, a estas horas,
veo un documental de la 2.



Poema: 'Diagrama de vectores'


No es agua lo que cae.
Bajo la sed de las cucharas
y los tenedores
se aquieta la postal
antigua del amor.
No es agua lo que cae.
El espejo dice cosas
que la vida no dice:
¿qué haces aquí,
de madrugada,
esperando la lluvia?
No es la sed lo que cae.
Como un don,
no eres tú quien lee
estos versos,
no son tus dedos los que
aporrean el teclado
con la batería agotada.
Busco en el disco duro,
en las redes sociales,
en los blogs de amigos
y enemigos.
Cuento las veces que
aparece la palabra lluvia,
las veces que aparece
la palabra amor,
las veces que aparece
la palabra despido,
las veces que aparece
la palabra Bárcenas,
las veces que aparece
la palabra supercalifragilisticoespialidoso.
A pesar de la lluvia,
no es agua lo que cae.
Un dolor antiguo,
tristemente feliz,
construido sobre un diagrama
de vectores,
se ajena y se destruye.
Como archivo comprimido,
todo cabe en tu mano,
en la memoria USB
de un cántaro roto.

viernes, 29 de marzo de 2013

Poema: 'A pesar de la lluvia'


Hoy se han roto mis gafas.
Con ellas veía aquel río desbordado,
a mis hijas montar en bicicleta,
la tristeza perderse entre los pinares
de la tarde.
El tiempo no existe con mis gafas rotas.
Los paraguas torcidos,
los cuerpos torcidos,
el partido de fútbol
dentro de la misma palabra.
A pesar de la lluvia.

Poema: 'Convenciones'


Hola, buenos días.
Carmín en los labios grises.
Sí, muy interesante la conversación.
Es una buena persona.
Gana mucho dinero.
La culpa la tienen los políticos.
Pero, ¿hay algún hombre honrado?
Los políticos y sus convenciones.
¿Se rompió… ?
Sí, andaba por el pinar.
Toda creencia tiende del hilo
quebrado de una brizna seca.
¡Claro que los hay!
¡La culpa la tienen los mayores!
Los muchachos se tiran el balón
a la cara.
Se acaba de divorciar.
¿Por qué no te tomas algo?
Se pudren las palabras llenas de heno.
Después de esta tarde,
una lenta rotonda de estatuas.
¿Ha sido ya papá?
Se acaba de hacer una herida
en la rodilla.
¿Quién es mejor, la izquierda
o la derecha?
Todos los políticos son iguales.
Todos los hombres son iguales.
Pero, ¿no eran felices?
Todas las esperanzas son iguales.
Dime, ¿cuánto dinero
gana a fin de mes?
Para mí que tiene un buen puñado
en el banco.
¿Cuando lo de Fórum?
Silencio, que llega el silencio.
Los muchachos juegan
en el frontón, se gritan,
inmisericordes.
Al teléfono.
¡Eres un hombre ocupado!
Buenos días, señor.
Tengo poca cobertura.
Buenos días, señor.
Aquel poema no escrito.
¡Pobre!
Dos palabras pronunciadas
al azar.
Bajo la muerte de los muertos.
Buenos días, señor.
¡Hay que ver lo que roban!
Una cabaña, el brazo roto.
Bajo la luz de dos leznas
confundidas.
¿No vivía en la ciudad?
Después de la premura
de la sed.
Escuchadme, escuchad.
¡Buenos días, señor!
Ya están aquí, ya han venido.
Dos besos.
Una fuente de galletas.
¿O era la pierna herida de mi hija?

martes, 26 de marzo de 2013

Poema: 'Hoy'


Hoy las palabras saben de otra manera.
Se han levantado perezosas,
señalan a la lluvia sin paraguas,
leen las noticias con espanto,
buscan a Lorca entre manuscritos perdidos,
recitan su letanía como una hoja seca
bajo el tintero de la noche.
Hoy las palabras saben de la amarga
espera de las horas,
se retuercen bajo el laurel
de las voluntades afectivas,
entran en blogs y en webs
de dudoso prestigio,
anotan comentarios
como una botella sin mensaje
arrojada al mar.
Hoy las palabras se detienen
junto a mí, sin aire,
me hablan de muchachas ajenas,
de rostros perdidos en el tiempo,
de un bidé de marca
donde los lápices sin punta
trazan el amor sin aristas.
Hoy las palabras saben
a agua ancestral,
a tierra llena de lombrices,
a fuego quemado en una copa,
a esa mano que anudaba
la tuya sin remedio.
Hoy.
¿Hasta cuándo tus dientes
masticarán este aire
de luces apagadas?

lunes, 25 de marzo de 2013

Poema: 'Anatomía de la soledad'


He visto un papel en el suelo
porque ya no vuelan las golondrinas.
Una raíz seca en el aire
determina la distancia justa
entre el corazón y  su ausencia de nieve.
Puedo decir que te amo,
que ayer fue un día magnífico,
que el locutor radiaba los goles
con la misma pesadumbre que
los vencejos hendían el aire de la tarde
con su geometría de números
y cobres relucientes.
Mientras te miro,
tu móvil vibra como alondra
con el pecho de plomo.
Las gotas de lluvia humean
en aquel papel que emborronó mi abuelo
con grafía de argonauta:
“No confíes en los hombres que hacen
de la premura su bandera”.
Al otro lado del río,
bajo el dintel de la tarde,
tremolan las palabras
y se adueñan de los labios
en una fiesta de silencios
de sostenido arpegio.
Esperas.
Un minuto. Un año. Una vida.
Ese papel olvidado,
aquella cifra que conjuraba
el alba y su opuesta sombra.
Lejos del exacto don
de la incertidumbre,
bajo el aspa fiel de la transparencia
y su mano de nieve,
ya decapitada,
en el centro mismo
de todos los pronombres.

domingo, 24 de marzo de 2013

Finalista IV Día de la Poesía de Segovia


El pasado 23 de marzo tuve el honor de compartir 'cartel' con los magníficos poetas finalistas del IV Día de la Poesía de Segovia. Uno, que además es de la tierra, no pudo menos que sentirse privilegiado. El acto empezó con una extraordinaria visita literaria por la ciudad, a cargo del sabio y amigo Jesús Pastor Martín; continuó con la fotografía de rigor junto a la estatua de Antonio Machado en la Plaza Mayor; prosiguió con una suculenta comida de la tierra en Casa Vicente (en la que no faltaron judiones de La Granja y cochinillo), y acabó en el Palacio de Quintanar, donde los finalistas -servidor incluido- leyeron sus poemas. Mi reconocimiento a Norberto García, el organizador del acto y también poeta, por su esfuerzo y compromiso con la poesía. Además de las imágenes del día, dejo constancia del poema premiado, Amanecer, que espero sea de vuestro interés.


AMANECER
“Más que las flores abiertas,
me interesan las que están por abrir”.
Lo dice Nicanor Parra,
que hunde sus manos en la sombra
para llenárselas de luz.
Más que el poema acabado,
me agrada lo que aún no tiene forma:
el papel, la pantalla del ordenador,
la rama astillada por un soplo violento
de aire insomne.
El viento empuja las palabras,
mis manos empujan las palabras,
el atardecer empuja las palabras
mientras camino esperando el roce
de la suave luz de la amanecida,
tan lejos, tan cercanamente extraña,
tan dentro de todas las cosas
que parecen nacer de nuevo solo para ti.


martes, 5 de marzo de 2013

'Tierra eres'

Por fin llega mi tercera novela, Tierra eres (2013, Bohodón ediciones). Espero que os lo paséis tan bien leyéndola como yo lo he hecho al escribirla. Os dejo la portada (sencillamente maravilloso el trabajo de la editorial) y la sinopsis. Si tenéis interés en leer las primeras páginas de la obra, pinchad aquí.




SINOPSIS:
El laberinto de la historia también está formado por hombres y mujeres corrientes, sin grandeza épica, que sobreviven con la misma inercia que el ladrido de un perro o la imagen ciega de una caricia oxidada. En la comarca, territorio universal del desconsuelo, se desarrolla este relato de personajes minúsculos como Tomás, el hijo de un porquero que busca, sin éxito, echar tierra sobre su pasado; su madre, Azucena, que guarda como un tesoro un secreto inconfesable; el maestro, don Fulgencio, viudo y desgraciado que comete la última locura de su vida, o Leonarda, dueña de un burdel clandestino que, como una Casandra moderna, se permite el lujo de llamar a las cosas por su nombre. Tierra eres es la historia de un puñado de seres que, perdidos en sus soliloquios, en sus dimensiones ridículas, desgranan una vida que podría haber sido de otro modo; pero ellos –no el notario de sus vidas– eligieron la tristeza, atados a un pasado del que resulta imposible huir.

lunes, 21 de enero de 2013

Reseña de 'La hija de la lluvia', por José Luis Morante

El poeta y crítico José Luis Morante ha glosado las líneas fundamentales de La hija de la lluvia en su blog (http://puentesdepapel56.blogspot.com.es/). Solo me queda agradecer su atenta mirada y su apuesta firme por esta novela. La reseña (el enlace, aquí), la verdad, me ha emocionado. ¡Gracias, José Luis!



sábado, 12 de enero de 2013

Lecturas de poesía: 'La noche en blanco', de José Luis Morante


Llega a mis manos La noche en blanco, de José Luis Morante, Premio de Poesía Hermanos Argensola 2005. Morante (El Bohodón, Ávila, 1956), que actualmente ejerce la docencia en un instituto público de Rivas-Vaciamadrid, ha sido impulsor de varias revistas literarias, además de firmar un puñado de poemarios entre los que sobresalen Rotonda con estatuas, Población activa o Un país lejano. En su labor crítica, otra de las facetas que cuida con mimo, destacan sus ediciones antológicas de notorios poetas actuales como Joan Margarit o Luis García Montero, ambas en la colección Letras Hispánicas de Cátedra. Para entender mejor al poeta y al lector, su blog http://puentesdepapel56.blogspot.com.es/ es de obligada visita, una acogedora morada para todo amante de la literatura y, en especial, de la buena poesía. 


La noche en blanco es el territorio de la ausencia, cuando el yo poético se desentiende de todas sus máscaras para ahondar etiológicamente en la búsqueda de una identidad que rehúye todos los espejos. En este viaje a las raíces de la oscuridad, tránsito en el que se desmarca, a lo lejos, la luz del amanecer, la soledad se configura como un refugio, una fortaleza contra los fantasmas cotidianos que la asedian (En la torre central guardo vigilias. / Espero tu llegada. / En mí tendrás cobijo). La masa con la que se moldean los versos del poeta está preñada de una temporalidad evanescente, que rechaza la biografía del pasado, el “lastre” del dolor infantil, los “reproches” continuos de entonces, los amarres a la realidad se desatan (Retornamos deprisa / porque tu angustia quema). Esa identidad que construye el poeta, en desdoblado diálogo, se llena de paisajes conocidos (poemas Gredos, Hayedo), de referencias cercanas (la morada inexpugnable en la que parece haberse convertido su misma casa), homenajes explícitos (el dirigido a Fonollosa en el magnífico Resaca) y otros más velados (el cotidiano simbolismo de esa farmacia que aparece en el poema Tónico, una referencia a la poesía y sus dedos de nieve sanadores, en el que el poeta persigue la trascendencia, cuando no deja de ser una incorrecta floración de manchas / que busca galería y luz solar).

sábado, 5 de enero de 2013

Poema: 'Felicidad'


Hay que haber sufrido mucho
para poder escribir de la felicidad.
Me lo dijo una vez un cura de mi pueblo:
tomar la vida con unas tijeras
y hacerla trocitos y crear un collage.
Unos labios por aquí, unas fotografías
por allá, un papá, te quiero mucho,
porque juegas todos los días conmigo;
arrancar las alas a una mosca
y dejarla a merced del viento.
Es cruel la felicidad.
Si sufres, es porque quieres;
si lees este poema, es porque quieres.
Puedes coger las tijeras,
recuerdas su sabor,
el perfume dorado del recuerdo,
la gasa del atardecer.
Cuando todo el mundo parece feliz,
tú solo quieres escribir de la felicidad.
Su raíz es amarga, como todo lo que
sustenta un poema.
Pero soy feliz con aquella memoria
hurtada al arisco frío del norte.
He visto a los Reyes Magos.
Mis hijas están en la cama.
Y –perdónenme- soy feliz.