martes, 17 de julio de 2012

Poema: 'Ahora, entre tú y yo'

Ahora, entre tú y yo,
dejemos las cosas claras:
No eres tú quien escribe estos versos,
ni soy yo quien unta de color gris
los pliegues de este libro.
Quisieras ser como ese pájaro
y no te das cuentas de que ya lo eres,
porque te veo lejos, te amo lejos,
te deseo lejanamente en cada amanecer
en que, a lo lejos, surge un nuevo tú.
Ahora, entre tú y yo,
dejemos las cosas claras:
si no crees en los hombres,
si sobre este hombro no se sujetan
todos los hombres,
es que tienes hambre de ser hombre,
de luchar, cuerpo a cuerpo, contra ti,
en ese espejo que muerde el alba
mientras las hormigas salen de tu boca
y el amor sale de tu boca
y todas las palabras que nombran
la odalisca del mercurio


miércoles, 11 de julio de 2012

Poema: 'El mundo parece que se cae'

El mundo parece que se cae
y solo atiendo al hondo ruido
de las palabras.
Por ejemplo, esa gota que transparenta
la raíz del miedo hasta volverse sangre
o volverse cristal y que no ciega sino
su propia luz.
El mundo parece que se cae,
pero todo cobra sentido
en este momento en el que un hombre
siente vergüenza de ser hombre:
Toco con mis manos el recuerdo de aquel beso
y de aquel olor a tierra mojada
y de aquellas palabras de mi hija que aún
resuenan en la memoria:
“Papá, se me olvidaba: te quiero mucho”.
El mundo parece que se cae
y no doy ninguna razón para que no se caiga:
toco con mis dedos las altas tapias
de las flores, camino por pasillos lejanos
con pósters de Elvis o de los Rolling,
y hasta la sonrisa de aquella alumna
con un libro manoseado bajo su axila
-Gil de Biedma, profe, qué maravilla-;
y los versos de José Manuel,
y las palabras de Jesús Pastor
hablándome de Machado,
y hasta el mismo Machado
y todas sus mujeres que no eran
otra cosa que la poesía.
El mundo parece que se cae;
las palabras, los poemas parece
que se caen.
El recuerdo del tiempo de los dioses.
Quiero ser hombre,
pero ser hombre es muy duro.

Reseña sobre 'La hija de la lluvia'

En el siguiente enlace, podéis leer la generosa crítica que ha realizado un amable lector, que además es profesor de Lengua y escritor, de 'La hija de la lluvia'. Espero que os guste tanto como a mí. Y muchas gracias, por supuesto, a Víctor García Barquero.