domingo, 29 de mayo de 2016

Poema: 'Esto no es una despedida'




Habéis reído.
Lo sé.
Habéis llegado lejos.
Habéis derrumbado torres
cuando vosotros no creíais
en vosotros.
Habéis descendido a los abismos
de un desengaño, solo eso,
en ocasiones.
Algunos, hasta habéis
copiado un tema de historia,
una ecuación como síntesis
de un mal día que no había
dónde demonios encajarlo.
Porque esto de hoy no es
una despedida, lo sé.
Porque habéis,
desde la impersonalidad
de la alegría,
desde esa pasiva refleja
que oculta vuestro gesto
como un tesoro escondido,
dado ejemplo:
el sentido de la maestría
si los discípulos superan al mentor.
Porque sois, sabedlo, mejores
que nosotros.
Y habéis amado,
y habéis reído,
y habéis sido vosotros, y no otros,
porque no se puede hacer otra cosa,
porque no se puede dejar de hacer
otra cosa.
Y habéis luchado,
partidarios de la felicidad,
bajo el timbre rasgado
de las ocho y treinta uno,
bajo el sonido de las carreras
y las mochilas humeantes
con demasiados
quehaceres pendientes.
Habitáis, todos, este presente
que no es sino la larga sombra
de un futuro saludo;
porque esto, sabedlo,
no es una despedida.
En el tiempo del amor imperfecto,
eso es todo lo que sé,
eso es todo lo que sabemos
de cada uno de vosotros.

jueves, 19 de mayo de 2016

Poema: 'Andreu'




En el principio, fue una llave inglesa:
apretar, desesperadamente,
todas las tuercas del alba,
atornillar un abrazo rezagado,
dormir a la intemperie de la amistad
con aquella pistola de silicona
bajo la almohada.
En el principio, fueron muchos finales:
la luz que no funciona,
el amor que a veces funciona,
la poesía que jamás funciona,
una zanja para enterrar viejos rencores
como cápsula del tiempo de lo que seremos.
En el principio, Andrés, entre libros,
cuentas y también otros principios,
mientras desapareces en busca
de un último presupuesto,
mientras tus pasos sujetan
la ilusión de un niño,
mientras voces inocentes susurran tu nombre
como una verdad que no se puede compartir,
querido Andrés, amantísimo Andrés,
déjame arrastrar mi sombra con tu herida
y cantar en jubilosa espera la danza
de una actualización del paquete firmware,
aquella rejilla rota en el Excel de la amistad,
y esta sonrisa de las ocho y diez
-siempre conoceré tus pasos-
en la puerta del instituto.
En el principio, aunque no te lo creas,
júbilo de las horas dormidas
en el rollo de papel continuo
-¿dónde está Andreu?-
donde, mucho tiempo después,
tu nombre será mucho más que
tu nombre: nuestra espera,
nuestra melancolía,
nuestra alegre condición de amigos
que solo quieren ser eso
para volver sencillamente,
urgentemente, inexorablemente,
al principio de todos los finales,
o a este final que es nuestro principio.

domingo, 15 de mayo de 2016

Poema: 'Lo que tú dices'



Lo que tú dices,
golpe a golpe,
sobre el teclado desgastado.
Lo que insinúas, sin decirlo,
en la hermosa compostura
de las flores silvestres.
Lo que tú ves, ahora,
sobre esa ventana
con vistas al ayer,
es suficiente,
es motivo de felicidad.
Lo que dices,
y lo que no,
solo existe en esta mañana
que te acaricia el rostro
y te susurra al oído
sus silencios.
Lo que tú dices,
y lo que no:
¿viento nuevo
que arrastra el solo
afán de nombrar?

viernes, 6 de mayo de 2016

Poema: 'Principio y fin'


En el primer verso,
aún no sabe qué será de él.
Se levanta y araña las sombras,
lee poemas anteriores,
no se resiste a abrir el último libro
que anda leyendo.
Sabe que es inútil.
En el segundo verso adivina una idea,
una palabra lleva a otra
como hilo de Ariadna.
Se imagina al Minotauro,
la terrible soledad del puñal
que hiende la carne,
la perspectiva del relato de Borges,
Asterión y la infinidad de puertas,
de habitaciones, de estancias.
Avanza el poema y busca otro sentido,
quizás por qué llueve hoy,
el detalle de una muchacha
pintarrajeando la mesa mientras
explicas algo, ya ni te acuerdas.
Te aproximas al último verso
y asientes: esto es la búsqueda.
Las primeras sombras de la noche,
el día de hoy que solo vuelve
en el verso quince,
el de ayer en el dieciocho,
el relato de Borges lo pensaste mañana,
hoy es el tiempo del futuro,
la semana pasada imaginarás
lo que es tu espejo.
Palabras rotas en admirable caos,
luces dispersas que beben
ahítas de luz
en los collados de la memoria,
bajo la cítara y el chelo.
El último poema que no deja
de ser el primero.
Y, así, mientras respiras.